Papá y mamá por partes iguales
12/12/2006 - 09:42(EST)La participación del marido en las tareas del hogar y, especialmente, en la educación de los hijos, en nombre de "la igualdad de obligaciones", puede contribuir a distanciar a los cónyuges pues alimenta roces y conflictos.
Esa es la conclusión general de una investigación de dos trabajadoras sociales, las doctoras Iehudit Abrahami y Sigal Steingold, del Instituto Académico Tel Jai, que difunde el diario Yediot Aharonot.
Cuanto mayor es la participación del marido en la educación de los hijos, tanto más se ven afectadas la relaciones de la pareja, sostienen las investigadores, que estudiaron los casos de 124 familias, con cónyuges de entre 25 y 62 años de edad.
La aspiración de alcanzar la igualdad entre el hombre y la mujer no siempre produce lo deseado en la vida real de la pareja, dicen.
El 52 por ciento de las parejas cree que cuanto mayor es la intervención del padre, son más las discusiones y los roces por distintos motivos, y el 51 por ciento sostuvo que ello también afecta la vida íntima de los cónyuges.
"La intervención del padre, sobre todo, en lo que tiene que ver con la educación y el crecimiento de los hijos, es interpretada por la madre como una invasión a su territorio, un espacio dominante en su vida", según Hadas Dorón, mentora de las investigadoras.
"Cuando se produce un conflicto relacionado con los hijos, la mujer, indignada, se enfada con el marido pues no acepta su opinión, y de inmediato lo castigará en la cama", agregó.
Conforme a las declaraciones de las parejas estudiadas, existe una correlación entre la participación del marido y la calidad del vínculo matrimonial pero, de hecho, al investigar cómo influye esa intervención sobre el nivel de conflictos entre los cónyuges en la vida diaria, pudieron establecer lo contrario.
Asimismo, encontraron una diferencia notable en cómo perciben sus funciones los cónyuges: el 81 por ciento de los hombres dijo que, en su opinión, su intervención en la vida familiar es "alta" hasta "muy alta", pero sólo el 51 por ciento de las esposas lo corroboró.
"No obstante, existe entre las mujeres el deseo de una mayor cooperación (del marido) en la distribución del peso de la crianza de los niños, pero a pesar de que muchas madres de familia ejercen carreras profesionales, todavía la mayoría ve en esa misión el papel central de su vida", indica la doctora Dorón.
Las esposas esperan la ayuda del marido, "pero ello -agregó- está condicionado a que coincida totalmente con sus posiciones".
Los padres suelen conducirse con los hijos según la educación que recibieron en su infancia, y según sus creencias y opiniones, las que no siempre coinciden con las de la madre, y en estos casos la ayuda del marido se torna en motivo de conflicto.
EFE










