Miles de mexicanas cursaron el 'striptease casero' para reconquistar maridos
Seducir a sus parejas, pero sobre todo gustarse a sí mismas, es lo que buscan las alumnas de Andrea Garfias, bailarina y profesora del curso "striptease casero" por el que han pasado en catorce años 5.000 mexicanas y que ha dejado a muchos maridos satisfechos.
Andrea, junto con su hermana, ha patentado este tipo de baile que irradia todo el erotismo de los mejores "Table dance" de la ciudad pero con otro escenario: el salón de casa.
En las clases, sus alumnas aprenden a quitarse la ropa de modo sexy, pero no sólo eso: reciben cursos de maquillaje, peluquería y vestuario.
"Se trata de que ellas se descubran a sí mismas, su sexualidad y potenciar sus virtudes", dijo la profesora en su singular academia por la que asegura han desfilado cinco mil mujeres, en su mayoría casadas pero también solteras que se dedican a modelar en pasarelas.
A lo largo de casi tres lustros de enseñanza, Garfias ha recibido numerosas cartas de maridos satisfechos con los logros alcanzados por sus esposas.
"Mi mujer me ha dejado impresionado con sus movimientos", dice una de las cartas que Garfias muestra orgullosa.
La profesora también les enseña a observar la reacción de los hombres y utilizarla: "He bailado ante cien mil hombres en mis diez años de 'table dancer', les he estudiado y ahora comparto toda mi experiencia con las chicas", aseguró.
Andrea Garfias es maestra de jardín de infancia y esta vocación educativa la ha mezclado con su pasión por el baile en el curso.
EFE

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