ABC de masajes
Si la textura grasa del aceite no te resulta muy agradable, puedes cambiarla sin problemas por una textura crema, gel o emulsión. La mayoría de las firmas de tratamiento cuenta con productos específicos para el cuidado de los problemas corporales, desde la celulitis a las estrías. En general, se trata de fórmulas muy nutritivas y con capacidad para estimular la microcirculación cutánea. Todas resultan válidas para darse un buen masaje. La fórmula y la textura elegida corren a gusto del consumidor y según el objetivo que necesites: relajar, estimular, revitalizar o, simplemente, hidratar.
Con tacto profesional
Los masajes profesionales son un verdadero lujo en todos los sentidos. Si tienes la posibilidad de ponerte en las manos de un masajista experto, no lo dudes. Un buen masaje es casi una experiencia religiosa...
Estudia la carta de masajes del centro y entrevístate primero con el profesional que te va a dar el masaje. En los centros especializados en masajes suelen hacer un diagnóstico inicial para saber cuál es el tipo de masaje que mejor se adapta a tus características físicas y emocionales.
Si el centro o el profesional no te inspiran confianza o ves que te puedes encontrar algo violenta, es mejor que solicites información en otro centro. No hay nada peor que darse un masaje con algún tipo de recelo, pues te impide disfrutar al 100% de sus fantásticas propiedades. Cuando se inicia la sesión debes permanecer en silencio para alcanzar la máxima compenetración con el masajista y que el resultado sea satisfactorio. Aunque si tienes frío o te encuentras incómoda en algún momento, debes advertirlo.
Terra USA/ España

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