Belleza no convencional
No tienes que ser rubia, alta, joven y de proporciones perfectas para considerarte una mujer atractiva. Sólo debes tener la actitud adecuada y la seguridad para demostrarle al mundo que tu capacidad de seducción no tiene medida.
Recuerda que ser hermosa no significa cumplir con los estándares de belleza convencionales, al contrario esos ¿defectos¿ que puedes encontrar en ti, son lo que te hacen diferente. Muchas estrellas de cine son consideradas cánones de belleza, y aún así, no son modelos de perfección.
Penélope Cruz, Keyra Kightley, Natalie Portman, son apenas algunas ¿divas¿ que no precisamente se ajustan al prototipo de ¿belleza¿ que tantos dolores de cabeza les causan a algunas, sino mujeres que por sus rasgos de chicas naturales y auténticas, hacen suspirar a más de uno.
Altas, bajitas, ¿rellenitas¿, morochas o muy pálidas, cada una tiene ese aspecto que la hace única y de por sí hermosa. Por ejemplo a Johnny Deep, uno de los hombres más sexys del planeta no le importó casarse y tener dos hijos con la famosa modelo Vanessa Paradis, quien se destaca más por sus singulares dientes separados que por su esbeltez.
A la bellísima actriz Salma Hayek, por ejemplo, lo que la hace aún más sensual y hermosa, son sus prominentes curvas, que están lejísimos de los cuerpos delgadísimos de muchas modelos de pasalera.
Un claro ejemplo del icono de la moda es Sarah Jessica Parker, quien no se ha dejado amedrentar por su nariz aguileña y su visible lunar, al contrario esta chica de ¿Sex and the City¿ anda más In que nunca.
En definitiva, no hay nada más monótono que el molde, y en este caso de la ¿perfección¿ que cada vez está más lejos de serlo.
Terra USA

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