Amor, no entres al parto
Los futuros papás no son los más indicados para ayudar a sus mujeres en el momento del parto, afirma un equipo de investigación en Canadá.
Según estos investigadores, las mujeres que reciben apoyo de otra mujer con experiencia en el tema, tienen menos probabilidades de necesitar una cesárea o grandes dosis de calmantes.
Este descubrimiento va en contra de las teorías actuales que alientan la presencia de los padres en la sala de partos. La presencia del hombre en el momento de dar a luz, es una práctica relativamente reciente.
Antes, generalmente la mujer entraba en el trabajo de parto acompañada por una mujer mayor como su madre o su hermana.
En Inglaterra, se ha registrado en los últimos años un gran número de casos en que la parturienta emplea los servicios de una persona, específicamente para asistirla en el momento del parto.
"Madre postiza"
Generalmente, éstas ya han tenido al menos un hijo, y no tienen ninguna preparación adicional para desarrollar esta tarea.
"Muchos hombres se sienten aterrorizados ante el proceso y lo menos que quieres en la sala de partos es una persona con miedo", aseguró Jasmine Birtles, de una agencia que ofrece el servicio de éstas mujeres.
"Sencillamente ofrecemos el servicio de una mujer que ya ha pasado por la misma situación", agregó.
En el Reino Unido, menos de la mitad de las mujeres tiene un parto natural, la mayoría debe recurrir a la cesárea, a los fórceps o al uso de ventosas.

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