¡Broncéate con maquillaje!
Lucir una piel morena todo el año es cada día más sencillo. Las firmas cosméticas nos ofrecen esta posibilidad olvidándonos de los rayos uva y la peligrosa exposición al sol. Consigue una piel de chocolate con unos pequeños trucos.
La palidez, antes símbolo de belleza y pureza, ahora es sinónimo de fragilidad y desgana. Los tonos morenos en cambio hacen parecer a la mujer más vital y saludable, por lo que muchas, que no pueden permitirse un magnífico bronceado todo el año, recurren a cremas autobronceadoras y maquillajes chocolate para lucir radiante todo el año.
En primer lugar, podemos broncear la piel de todo el cuerpo con cremas, geles y otros cosméticos para cuerpo y cara que contienen pigmentos bronceadores luminosos que se activan al entrar en contacto con la melanina del cuerpo. Productos ideales para mujeres que no gozan de una tez coloreada así como para broncear escotes, brazos y piernas.
Posteriormente, el maquillaje para el rostro, el cuello y el principio del escote terminará de aportarte el tono de piel que estás buscando independientemente de la época del año en la que te encuentres. Y este maquillaje, predominantemente en tonos chocolate, se realizará en tres pasos para que el éxito sea rotundo.
PRIMERO, LA BASE.
Antes de empezar el proceso de maquillaje, debemos limpiar la piel de grasa y otras impurezas, además de hidratarla con una crema suave para la piel.
Seguidamente, empezaremos a dotar de color el rostro, empezando por una buena base de maquillaje que cubra nuestras imperfecciones dándonos a la vez un acabado liso y aterciopelado que nos proporcione un efecto luminoso.
Debes elegir un tono de base que armonice con tu piel para evitar contrastes desagradables. Y también es aconsejable que te maquilles bajo una luz adecuada, similar a aquella en la que se vaya a apreciar tu trabajo estético.
De la base debe aplicarse poca cantidad siendo extendida con golpecitos sobre la piel (nunca arrastrando el maquillaje) y procurando disimular la antiestética línea que marca dónde empieza y dónde termina tu base.
POLVOS Y COLORETE.
Tras la base debes aplicar los polvos que ayudarán a fijar tu maquillaje y evitar los brillos que no favorecen a tu imagen. Debes aplicarlo con una brocha grande, gorda y redonda, por todo el rostro con amplios movimientos de arriba hacia abajo ¿así evitarás levantar la pelusilla propia de la cara- dejando los polvos unificados par dar una sensación aterciopelada a la vista y al tacto.
Nuestro pequeño consejo es que, tras esta aplicación, presiones suavemente las palmas de tu mano contra la cara para fijar definitivamente los polvos en tu rostro. Cuida que tus manos estén secas y limpias para esta opción.
Los polvos dorados y de tono chocolate pueden aplicarse de igual manera directamente sobre el rostro, sin la base de maquillaje pero con la crema hidratante de día.
Para rematar nuestro trabajo, debemos dar color a nuestras mejillas. El colorete ha de aplicarse con brocha. Nuestro consejo para elegir la zona a maquillar es que, frente al espejo sonrías exageradamente, y sobre la piel carnosa de la mejilla que se levanta pongas el colorete extendiéndolo hasta la sien.
Con todos estos trucos podrás lucir un tono moreno todo el año sin preocuparte del sol, la estación del año o tu tipo de piel.
EFE

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