Tratamiento de belleza javanés, a cuerpo de reina
Taman Sari, significa "bello jardín", y es un hermoso lugar situado a pocos minutos del palacio del Sultán de Yogyakarta, en Indonesia.
Las familias reales de Java acuden a este lugar para dejarse cuidar por manos expertas, darse baños y someterse a tratamientos de belleza tradicionales cuyos secretos se han conservado de generación en generación para hacer resplandecer a príncipes y princesas. Aquí te damos una muestra...
Hace una década los secretos salieron de palacio y se pusieron al alcance del ciudadano de a pie. Mooryati Soedibyo, una de las princesas que creció en el palacio de Keraton y nieta del Sultán de Yogyakarta, decidió crear su propio "Taman Sari". Ahora, su negocio ha crecido hasta convertirse en una cadena de centros de belleza que empieza a extenderse por el mundo y permite disfrutar a todos de lo que, hasta hace poco, era sólo un trato para reyes.
La filosofía de los tratamientos de belleza javaneses está basada en el principio de alcanzar el equilibrio de "jiwa", "raga" y "sukma": el cuerpo, la mente y el espíritu, por lo que en estos centros se cuida hasta el último detalle y se combinan los tratamientos para complementarse unos con otros.
ESPECIAL PARA CASADAS, MENOPAÚSICAS O EMBARAZADAS.
Esta es una de las características que distingue al Taman Sari de los otros muchos centros de masaje que hay en ese país.
"Taman Sari tiene una tradición única: todos los productos que utilizamos se elaboran con hierbas y frutas naturales siguiendo recetas tradicionales. No sólo queremos ofrecer un lugar para relajarse, sino un centro que ayude a mejorar la salud. Aquí ofrecemos belleza, juventud, tranquilidad y felicidad", explica Maya Soviasari, gerente de comunicación de la cadena.
Maya indica que la tradición javanesa ha recibido durante siglos influencias de otras culturas, como la india y la china, una sabiduría que no se puede dejar perder.
Según ella, "la gente hoy en día está siempre muy estresada. Hay que aprender a relajarse, a dedicarse tiempo a uno mismo".
Cuando uno entra en un Taman Sari, lo primero que nota es la particular arquitectura javanesa, rodeada de la suave música tradicional del gamelán y el olor a incienso, que llenan el ambiente de dulzura. Los anfitriones lo primero que hacen es ofrecer un te, que tampoco es un te cualquiera, puesto que es una bebida elaborada con hierbas y conocida como "jamu", la medicina tradicional indonesia.
El "menú" no es sólo una lista de masajes de distintos tipos, sino tratamientos más completos para cubrir todas las necesidades e, incluso, las diferentes etapas de la vida.
Así, hay paquetes específicos para preparar a una mujer ante la vida marital, o para prepararse ante la menopausia o durante un embarazo.
Los masajes se combinan con aromaterapia, utilizando distintos aceites esenciales cada uno de los cuales tiene propiedades únicas: sándalo para reducir la fatiga, limoncillo para relajarse, canela para mejorar la concentración, menta para refrescar la piel y acabar con el dolor de cabeza, patchouli para revitalizar, nuez moscada para relajar.... y muchos más
LA UTILIZACIÓN DEL DEDO PULGAR.
Según explica Emma Octaviana, gerente de operaciones de los Taman Sari, los masajes javaneses se distinguen de otras técnicas porque se llevan a cabo fundamentalmente con el dedo pulgar y consisten en masajear los tejidos profundos.
EFE

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