Belleza no es sinónimo de juventud
Una alimentación equilibrada, ocho horas de sueño, ejercicio continuado, sol con moderación y protección, tabaco y alcohol en contadas ocasiones, dos litros de agua diarios y la buena utilización de los productos cosméticos garantizan un envejecimiento feliz.
Cuando el acné aún está instalado en la joven dermis, es el momento de empezar en serio con los primeros cuidados. La limpieza e hidratación son los mejores aliados diarios para evitar que los poros se obstruyan y provoquen los granitos.
Una vez por semana resultará indispensable exfoliar la piel suavemente y aplicar una mascarilla adecuada al tipo de epidermis para hidratar. Es mejor no abusar de las bases de maquillaje, pero a veces es imprescindible para camuflar los granos.
A los 20 años la piel luce todo su esplendor, la luminosidad que posee es incomparable. No existen ni signos de envejecimiento ni señales que alerten de las primeras arrugas. Los tratamientos que se apliquen deben ir dirigidos a la prevención y, por supuesto, no tomar el sol jamás sin protección.
Terra/EFE

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