Disimula los pequeños defectos
Las ojeras, que no son un defecto, sino producto de una mala noche o una época de mucho trabajo o de estrés, se disimulan con los productos antiojeras, siempre medio tono más claro que la base de maquillaje.
Este producto se aplica en el centro de la ojera y se extiende con suaves toquecitos con la yema del dedo índice. Es preferible aplicar poca cantidad, ya que el exceso de producto marcará las patas de gallo, si se tienen.
La boca es el centro de atención de todas las miradas. Unos labios bien dibujados y una espléndida sonrisa son el pasaporte de la seducción. Si tu problema es la falta volumen o la sequedad, no te preocupes todo tiene solución.
Para acabar con los pellejitos es imprescindible exfoliarlos para retirar todas las células inertes. Lo ideal es cepillarlos suavemente con un cepillo dental infantil y luego hidratarlos muy bien con cualquier bálsamo labial.
Conseguir mayor volumen en los labios es sencillo, basta con dibujar la forma deseada con un perfilador del mismo tono que tus labios y rellenar la zona con el color elegido.
- Realzar la mirada
Si tienes los ojos juntos, debes maquillarlos con sombra clara en la parte interna del párpado y la zona del lagrimal, y oscura en la externa. Un truco: pon máscara de pestañas en la zona más alejada del lagrimal.
Para corregir los ojos separados, debes invertir el proceso anterior: colores oscuros en la zona del lagrimal y tonos claros en la parte externa.
Si deseas agrandar la mirada, acentúa el maquillaje en la zona externa del ojo y dibuja con un lápiz blanco un punto en el párpado móvil, encima del iris.
Aquellas personas que posean la nariz grande deben distraer su atención con un maquillaje potente en los ojos o una barra de labios roja, frambuesa o ciruela, así la mirada ajena se centrara en esas zonas del rostros, restando importancia al tamaño de la nariz.
- Pómulos saludables
Es imprescindible tener una brocha gorda y suave para aplicar el colorete.
Ante el espejo, infla los carrillos y colorea la zona más prominente y pronunciada, también llamada ¿manzanita¿ de las mejillas, luego difumina el color extendiéndolo hacia las sienes.
Terra/EFE

(Photos.com)











