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Cuando se es padre y madre a la vez la educación de los hijos puede ser una tarea más difícil.

Ser madre es algo que no tiene definición; es la naturaleza de la mujer. Quien desea tener hijos requiere de muchas cualidades: paciencia, compresión, cariño, ímpetu, voluntad y apoyo de su pareja.
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Pero cuando se es padre y madre a la vez, lo anterior puede ser más difícil de lograr.

La madre soltera enfrenta diversos sentimientos, dependiendo de las circunstancias de su situación, como serían su edad, apoyo familiar, nivel educativo, estado económico, tipo de valores morales, descuido, engaño o violación.

Ansiedad y culpa
Entre los principales conflictos está la culpa por haber hecho algo indebido o contrario a las normas de la sociedad.

Puede existir coraje contra el padre del niño y contra el niño mismo que se traduciría en rechazo hacia él. La madre soltera también puede experimentar ansiedad ante una situación que no sabe cómo enfrentar. Por supuesto que el tipo de personalidad previa de la madre será un factor muy importante para resolver el conflicto, en conjunto con el grado de comprensión y apoyo que reciba de su familia y personas cercanas.

"La discriminación social puede afectar directamente la autoestima del niño, al no sentirse aceptado o que no tiene los mismos derechos que los otros pequeños, lo cual podría convertirlo en una persona insegura, con tendencia a la depresión, resentido con el mundo, aislado y poco sociable", explica Omar Kawas Valle, psicoanalista.

Las madres de estos niños deben mantener mucha comunicación con ellos y explicarles en todo momento y de acuerdo a su edad que, aunque su condición es diferente que la de sus compañeros, eso no lo hace menos importante; debe destacar constantemente las cualidades de su hijo y expresarle su amor para hacerlo sentir valioso.

No debe sobreprotegerlo ni tenerle lástima, ya que ésa sería una manera de confirmarle que no es igual que los demás niños, y por eso requiere trato especial.

"La educación de un hijo siempre es difícil, la diferencia es que yo soy la que decido cómo educarlo, no es algo de dos y, si se presenta alguna situación donde no sé qué hacer, pido consejo a mi familia, amigos o a una psicóloga, pero lo importante es educarlo con amor", afirma Yolanda Leal, mamá soltera y fotógrafa.

La figura paterna
El psicoanalista recomienda hablarle al niño de su padre, siempre que sea posible, es decir, si existe una figura paterna adecuada, que sea un buen ejemplo para el niño, especialmente si se hace cargo de su manutención y convive con él.

"El problema es cuando tenemos un padre, cuya imagen es negativa por sus costumbres o vicios, o simplemente por abandono, entonces, va a ser muy difícil hablarle de él; en esos casos se deben de contestar las inquietudes que el niño vaya manifestando según su edad y con un lenguaje apropiado a dicha edad", explica Kawas Valle. No existe una edad ideal para hablar del tema, agrega el experto.

"Creo que es un proceso que se da durante su crecimiento. Primero, al darse cuenta que su familia es diferente a la de sus primos y luego a la de sus compañeros de escuela. La edad de 6 años es clave, porque es el inicio de su comparación con otros niños, y es cuando no debe de sentirse inferior, sólo diferente. Luego, conforme crezca, enfrentará otros retos, por ejemplo, revelárselo a un miembro del sexo opuesto por quien se sienta atraído en la adolescencia y tenga miedo a ser rechazado.

Sentar bases sanas
En resumen, es importante sentar bases sanas y luego irlas fortaleciendo. Leal, la madre soltera, expresa que su relación con su hijo Romano es igual a la de cualquier mamá con su vástago, donde se presentan las mismas situaciones y problemas.

"Aquí la diferencia es que yo no tengo marido y la situación de Romano con su papá es diferente de la de otros niños, pero tiene mucho que ver cómo le plantees la situación al niño", comenta Leal.

Es importante tratar el tema naturalmente y abiertamente, porque eso le ayuda a entender al niño que en esas circunstancias él no es menos valioso que otros niños, comenta Kawas Valle, y que no es algo de lo que él tenga que avergonzarse ni juzgar a su mamá, quien pudo haber cometido un error, pero eso no la hace menos digna o valiosa.

"Debo aclarar que es necesario hablar con el niño, según vaya preguntando, y no saturarlo de información que no esté listo para entender; se debe usar siempre un lenguaje apropiado, y verificando con el niño si ya se le respondió a su inquietud y cómo lo entendió", expresa el especialista. Otro problema que se puede llegar a presentar es cuando la madre rehace su vida sentimental.

"Ella debe de considerar que la persona que escoja debe de ser buena, que la ame y la haga sentirse feliz, además acepte de buena gana a ese hijo; esto tendría un impacto muy positivo en el niño", agrega Kawas Valle.

Relaciones sentimentales
Es probable que, al inicio, el hijo vea como una amenaza para su relación con su madre la llegada de un extraño. Aquí lo importante es que la madre sea cariñosa, pero firme, en transmitirle que son clases y necesidades de amor diferentes, pero que la relación madre-hijo no se va a dañar, además, se debe fomentar el trato gradual de la nueva pareja y el niño, sin forzar a ninguno de ellos a que se quieran, sino dejar que solos desarrollen su vínculo, eso sí, supervisando que la nueva pareja realmente se interese por el pequeño.

Consejos para educar a los hijos siendo madres solteras

  • No hacerlos sentir culpables o una carga para la madre.
  • No sobreprotegerlos.
  • No ocultarlos.
  • Expresarles constantemente su amor por ellos.
  • Establecer una relación sana con los pequeños, es decir, que se sientan seguros del amor de su madre, pero que entiendan que no es una relación de exclusividad, ya que ella tiene el derecho de buscar una pareja y tener satisfactores laborales y sociales; recuerden que una madre satisfecha es una mejor madre.
  • No transmitirles, en caso de que lo hubiera, su resentimiento contra el padre o los hombres.
  • Recalcarles que, aunque sean miembros de una familia monoparental, no son menos importantes que cualquier otro niño.

    Terra/Cynthia Robles Welch/ Grupo Reforma