Secretos de una belleza madura
La arruga no es bella, se ponga Paco Rabanne como se ponga. Al igual que las manchas de sol, los labios excesivamente delgados, las bolsas en los ojos o las patas de gallo, pero ¿cómo combatir los estragos de la edad? Te contamos los secretos para conservar tu belleza cuando ya no eres una adolescente.
Las aparición de arrugas es uno de los males que más preocupan a las mujeres desde el momento en que cumplen los treinta años.
Es casi imposible presenciar una conversación entre amigas en la que el dichoso tema no salga a relucir.
La piel con los años adquiere líneas de expresión que en la mayoría de los casos afean a la mujer. Además, y por si fuera poco, la piel adquiere un aspecto blandengue y descolgado y en muchos casos cetrino.
Hoy gracias a la cosmética y la cirugía estética aminorar los catastróficos efectos de la edad es más fácil. Son muchos los doctores que administran el elixir maravilloso, lo que para nuestras abuelas era impensable es ahora posible. Se trata de lo que antes se hubiese considerado practicamente un pacto con el diablo.
Una sustancia, la toxina botulínica, que al ser administrada y absorbida por la piel consigue paralizar temporalmente los músculos, erradicando con unos pocos pinchazos las más profundas arrugas o patas de gallo. Además confiere aspecto de cara lustrosa, fresca y juvenil.
Reportajes Efe

(Getty Images)









