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¿Para qué soy bueno?

Cuando tratamos de hacer algo y no nos sale bien, todos nos sentimos un poco decepcionados. Todos ellos se preguntan: ¿En qué soy bueno?

Ramón quiere tirar el trompo, lo lanza y sale volando y se estrella contra una ventana. Sandra quiere saltar a la cuerda y los pies se le enredan constantemente. Santiago trata de atinar un tiro con su canica y la pierde en un matorral. Bernardo lanza su yoyo que aterriza de regreso... sobre su nariz.
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Todos ellos se preguntan: ¿En qué soy bueno?

Cuando tratamos de hacer algo y no nos sale bien, todos nos sentimos un poco decepcionados. A veces, lo intentamos muchísimas veces porque queremos tirar el trompo o lanzar el yoyo como los amigos. Queremos sentir que podemos hacer las cosas de la misma manera y pertenecer así al grupo de los "trompero/as", "yoyero/as" o "caniquero/as". Cuando las cosas no nos salen como queremos, entonces nos duele nuestra torpeza y perder un lugar con los amigos.

No hay que desanimarse
Nunca hay que desanimarse. Puede ocurrir que sigamos intentando a solas, en casa, una, cien, mil veces hasta que nos salga y finalmente podamos controlar nuestra habilidad para el juego que queremos. Casi todos pueden lograrlo según el empeño, las ganas y sin darse por vencidos. Puede ocurrir también que por más que intentemos no tengamos mucha habilidad para ciertas cosas.

Entonces nos toca descubrir para qué sí somos buenos. Siempre hay algo en lo que podemos destacar.

Podemos ser hábiles para cosas que todavía no se nos han ocurrido. Así que la imaginación es una herramienta importante: Hay que ponerse a explorar juegos y pasatiempos que nos puedan gustar. Podríamos descubrirnos un talento para hacer magias, para realizar trucos de cartas, para contar chistes, para armar rompecabezas, para hacer aviones de papel, para dibujar caricaturas, para hacer inventos, para trepar árboles, para algún deporte, para jugar ajedrez, memoria, para hacer teatro, para crear historias, para bailar, para imitar voces, para hacer caras, para inventar un millón más de cosas en las que podemos ser muy exitosos.

Todos somos buenos en algo
Lo que sí es seguro es que todos somos muy buenos para algo. Nuestra tarea es encontrarlo, y estar preparados porque lo más seguro en que seremos ser muy buenos en muchas cosas.

Terra/Monique Zepeda/ Grupo Reforma