A menos que se trate de un programa interesante, apágala y aprovecha esos instantes para jugar con tus hijos y tu marido e implicarte más en a vida familiar.
¿No es preferible aprovechar cuándo estáis todos sentados a la mesa para hablar y compartir vuestras experiencias o lo que ha sucedido a lo largo del día, en vez de dejarse ¿absorber¿ por la ¿tele¿.
- Prevé los enfados y mantén la calma
En vez de dejarte arrastrar por la ira o el enojo, por el ego herido o las justificaciones ¿a la defensiva¿, procura mantenerte centrada en la solución, con serenidad y firmeza.
Si notas que te despistas o dejas llevar por la impulsividad, ¡pisa el freno¿, respira profundamente y vuelve a la búsqueda de soluciones y salidas, en lugar de obsesionarte con el problema.
Discutir ¿en familia¿ las diferentes opciones para salir del atolladero, es un ejercicio que da resultados sorprendentes y a todos les gusta participar.
- Pide perdón e intenta entender
En todas las relaciones estrechas y continuadas en las que es fácil ¿herir al otro¿, no basta con pedir disculpas sin demasiada convicción, sino que hay que ponerse en el lugar de la otra persona, desde el amor y el cariño, para comprenderla mejor y evitar volver a hacerle daño.
- Algunos errores que debes evitar.
Recurrir a las agresiones o amenazas, revolver las cosas del pasado, hacer promesas que no se pueden cumplir, intentar solucionar la vida a los demás, hablar en lugar de escuchar, decir las cosas a través de terceros, castigar a alguien por decir la verdad, querer tener siempre la razón. Si evitas estos comportamientos y actitudes, tu vida familiar comenzará a funcionar con menos conflictos y roces.
Reportajes Efe
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