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Amor y pareja 

Navidades para divorciados y separados

Las fiestas navideñas son un tiempo de reencuentro y felicidad, pero un divorcio reciente, la ruptura con la pareja o la perdida del compañero habitual, pueden despertar recuerdos, rencillas y sentimientos que las transformen en unas semanas agridulces. Claves para que padres e hijos disfruten a pesar de la separación.

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    La llegada de la Navidad trae consigo la necesidad de sentirse acompañado y compartir sensaciones con los seres queridos que se hacen más evidentes que en el resto del año.

    Desde gente joven hasta personas de avanzada edad, todos buscan alejarse de la monotonía y reunirse con familiares, amigos y pareja.

    Pero no todos pueden disfrutar de la alegría de esta fechas porque han roto su relación amorosa con una persona y han iniciado otro vínculo con una vieja y aburrida dama, llamada ¿soledad¿, ó deben afrontar los conflictos que les plantea la obligada relación con su antigua compañero o compañera: su 'ex'.

    De este fenómeno son testigos cada año los asesores de las agencias matrimoniales, que comprueban como la llegada de las fiestas navideñas acentúa de manera importante la afluencia de personas que acuden en busca de su 'media naranja', porque ¿son días en los que se necesita estar en compañía de alguien¿.

    Las personas que durante todo el año no se relacionan con mucha gente, en épocas de vacaciones y de Navidad se sienten mucho más solas y por eso deciden acudir a una agencia para probar suerte¿, explica un experto en relaciones de pareja.

    Las fiestas navideñas también pueden ser una época difícil para los hijos de padres separados o divorciados, por lo que es necesario olvidar los altercados con el o la ¿ex¿ y colaborar para lograr unas Navidades felices para los niños o adolescentes.

    Estas las recetas de los psicólogos para disfrutar las Fiestas sin sufrir por la pérdida de un vínculo amoroso ni por los conflictos que puede generar el nuevo relación con la antigua pareja:

    Si acabas de separarte o divorciarte

    Muchas personas que han sufrido una ruptura de pareja hace poco tiempo, suelen refugiarse en el trabajo, para mantenerse todo el día ocupadas, no pensar ni sentir y evitar deprimirse.

    La obsesión laboral no es el mejor remedio para la depresión, sobre todo si en el trabajo también se está solo.

    Te conviene recurrir a sus amigos de confianza o familiares más íntimos, para pasar estos momentos arropado por la gente que quiere y le quiere. Sea como sea, has de experimentar el período de duelo que implica toda pérdida, necesario para ¿soltar¿ el pasado, aceptar la situación como una nueva etapa, y analizar lo que quiere ahora.

    Si en este momento no tienes pareja

    Asume tu situación como algo transitorio. Si miras atrás descubrirás que la vida es generosa y si fluyes con ella, en vez de intentar controlarla, llegan las soluciones y las personas.

    En vez de forzar las cosas o lanzarte desesperadamente a la caza de tu media naranja', recuerda que el amor es como la lluvia: si abres la mano se posa, pero si intentas atraparlo se le escurre entre los dedos.

    Sólo debes estar atento y receptivo: ¡si estás rumiando tu soledad, puede que tu pareja pase delante y no la veas! De todos modos, a veces nos sentimos mal por no ajustarnos a unos patrones sociales que supuestamente estamos obligados a seguir: es que para ser feliz es imprescindible vivir en pareja...

    Si tus hijos comparan éstas Navidades con las anteriores ...

    Es normal que tus hijos recuerden y añoren las fiestas en las que estaban papá y mamá juntos, sobre todo si la separación es reciente y aún no han asimilado y resuelto la tristeza que les causa vivir sin su padre o madre.

    Has comprender a tus hijos que ahora tienen dos hogares y han de repartir sus vacaciones, y también que los dos padres los quieren mucho y desean estar con ellos y que, al igual que cuando todos vivían juntos, habrá que decidir con que familia pasarán cada día festivo, si con la de papá o con la materna.

    Si hay desavenencias entre los padres

    Los padres deben colaborar, ceder un poco cada uno y 'aparcar' sus diferencias para que sus hijos pasen unas fiestas felices, mostrándose respetuosos con el otro ex cónyuge y facilitando que los niños puedan estar con su padre o madre, así como con sus respectivas familias el tiempo necesario.

    Uno de los errores más comunes y más dañinos para los niños, y que por tanto hay que evitar, consiste en competir por el afecto infantil, haciendo regalos caros y accediendo a sus caprichos. Es mejor llegar a un acuerdo sobre la cantidad y el tipo de regalos, intentando que sean adecuados para los hijos y haya una proporción entre lo que reciban por cada parte.

    Reportajes EFE