Regálate un cuarto de hora al día
Si terminas esta breve sesión de hidroterapia casera con unos chorros de agua fría, tendrás un efecto estimulante, y si después de secarse te echas una gotitas del mismo perfume que empleaste en la ducha, vivirá toda la jornada con el recuerdo ¿a flor de piel¿ de esos instantes tan especiales en el cuarto de baño.
¿Cuántos días han pasado desde que no ves a tus primos que viven tan cerca de tu casa? ¿Cuánto hace que no hablas con tus hermanos? ¿Cuál fue la última vez que charlaste sin prisa con sus padres? ¿Qué ha sido de aquel amigo con el que quedaste en llamarse por teléfono para recordar los viejos y buenos tiempos?
- Acercarse a uno y los demás
El calor humano y el acercamiento que surgen de una simple conversación con un familiar, amistad o ser querido, no sólo nos ¿calienta el corazón¿ sino que ayuda a disipar los miedos que nos asaltan a lo largo de la jornada, la mayoría de las veces irracionales y a menudo ¿hijos¿ de la sensación de soledad.
Unos pocos minutos bastan para disfrutar de ese bálsamo para la mente y las emociones, que es el contacto con las personas que queremos. El afecto crece cuanto más se comunica, con un efecto positivo tanto para el que lo entrega como para quien lo recibe.
Otros quince minutos bien empleados son aquellos que se dedican a mirarse a uno mismo frente al espejo, todas las veces que hagan falta, de frente, perfil, de un lado y del otro.
Obsérvate con cariño, siéntete orgullosa de todo lo bueno que tiene su cuerpo y de las pequeñas imperfecciones que te confieren personalidad y tehacen diferente de los demás.
Tú eres un ser único, y por lo tanto especial. Si te miras con cariño, no sólo elevarás tu autoestima sino que además irradiarás una sensación de armonía que te hará más atractivo.
Reportajes EFE

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