Así se sientan las bases
La mejor manera de acertar es probar varios. Una vez elegidos resulta imprescindible aplicar una pizca sobre la cara interna de la muñeca, ya que es el color de la piel más parecido a la del rostro y extenderlo con mimo. Luego, esperar unos minutos y ver cómo evolucionan los pigmentos del maquillaje sobre la piel.
Las epidermis grasas deben apostar por bases libres de aceites y agentes matificantes que tengan poder para acabar con los brillos y cerrar los poros. “Dual Balancing Foundation”, de Shiseido controla el sebo y la hidratación y aporta un acabado mate, además de otorgar un tono natural durante horas, incluso con cualquier intensidad de la luz.
La mejor solución para las pieles mixtas son las fórmulas inteligentes, es decir las bases que hidratan allí donde solo se necesita y matizan las zonas con grasa. “Teint Eclat Confort SPF15”, de Clarins es una base de textura suave con un principio activo vegetal anticontaminación y antirradicales libres que garantiza una tez perfecta, muy suave y resplandeciente, llena de confort.
Las pieles secas deben seleccionar una cobertura untuosa, muy hidratante y con acabado satinado. “DiorSkin Fluide” es una base líquida muy hidratante que proporciona a la piel un acabado muy natural.
Mientras que el maquillaje con pigmentos fotorreflectantes es el ideal para las dermis apagadas. “Light Enhancing Adaptive, Porcelain Beige”, de Lancaster, hidrata y aporta luminosidad a la piel.
- Modo de empleo
1.- Aplicar la base sobre la piel perfectamente limpia e hidratada. 2.- Poner el fluido sobre la nariz, la barbilla, la frente y las mejillas. Es preferible aplicar poca cantidad y luego repetir, si fuera necesario. 3.- El prestigioso maquillador Pedro Cedeño recomienda extender muy poca cantidad con la yema de los dedos por todo el rostro, incluso párpados y labios. Después de observar el resultado, hacer hincapié sólo en las zonas que se necesite.
Reportajes Efe

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