Miss América encabeza campaña contra anorexia
"Sí, Dios mío, sí. Me encanta el chocolate. Es el mejor amigo de una chica", expresó.
La rubia de 1,72 metros (5 pies 8 pulgadas) de altura dijo que no revela su peso para evitar establecer niveles que puedan obsesionar a otras jóvenes a perder peso.
Indicó que abandonó su sueño de ser bailarina profesional para escapar de un ambiente en el que era premiada por ser delgada y una industria que dijo esconde bajo la alfombra su preocupación por los desórdenes alimenticios.
La Asociación Nacional de los Desórdenes Alimenticios calcula que el mal afecta a 10 millones de chicas y mujeres y a un millón de chicos y hombres en Estados Unidos.
Y la labor de Haglund comienza de inmediato: El domingo tomó un avión a Nueva York para aparecer el lunes en el programa "Live With Regis and Kelly".
Aunque la adolescente dijo que no se dejaría llevar por la tentación, tampoco planea saltarse ninguna comida durante su reinado.
"Voy a disfrutar mi comida", afirmó.
Ap

(missamerica)






