¡Para no equivocarse eligiendo pareja!
Después de la revolución de las hormonas que produce el flechazo amoroso, hay que hacer funcionar las neuronas. Mitos y errores a evitar para no errar en la elección de la “media naranja”.
"El amor es ciego, pero el matrimonio le restaura la vista", afirmaba con ironía y no poca razón el científico alemán Georg Christoph Lichtenberg en el siglo XVIII.
Actualmente, los psicólogos advierten que es preferible quitarse la venda de los ojos, antes de embarcarse en una pareja estable, porque una relación de este tipo no es un destello de apasionamiento, un afán romántico o un experimento pasajero, sino un proyecto de que compromete el futuro de las personas.
¿Me conviene esa persona que me ha deslumbrado? ¿El enamoramiento me hace idealizarle en lugar de verle como es en realidad? ¿Somos personas compatibles? ¿Qué cosas nos vinculan y cuáles nos separan? ¿La pareja va a suponer cambios radicales en mi vida? ¿Serán positivos o negativos...?
Para no equivocarse en la elección de la persona con la cual se piensa compartir la vida, hay que salir de la “burbuja de magia, química y fantasías” que supone el flechazo amoroso, y poner los pies sobre la tierra, sobre la realidad de la relación.
Según la psicóloga Alejandra Vallejo-Nájera, autora del libro “El amor no es ciego”, entre los elementos que hacen que dos personas sean compatibles, es decir que pueden unirse y funcionar bien como pareja, figuran las ideas sobre la vida familiar y la convivencia, los hábitos de trabajo de cada uno y el valor que le asignan a la profesión o actividad laboral.
También resultan decisivos el nivel de madurez y equilibrio emocional de cada uno, los objetivos y proyectos de vida individuales y de pareja, la estabilidad económica y capacidad de generar ingresos y la importancia que le adjudican al consumo, el dinero y la prosperidad.
Otros factores que conviene tener en cuenta, para comprobar si convergen o divergen, antes de lanzarse de cabeza a la piscina de la convivencia o el matrimonio, son los valores religiosos, culturales y morales, la capacidad de compromiso y fidelidad, y la capacidad de compartir el tiempo y aficiones y disfrutarlos.
Además, para no cometer un error en la elección de la pareja estable, los expertos recomiendan tomar estas precauciones:
- • Mírate al espejo
Analiza tu propia personalidad y descubre tus zonas sombrías, carencias afectivas y miedos irracionales.
Intenta descubrir el “programa emocional” que controla tus relaciones con otras personas y piensa detenidamente en qué medida estás dispuesto a comprometerse con ellas y embarcarte en una relación estable.
Reportajes EFE

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