Vitaminas para que no muera el amor
- • Cómo mejorar la convivencia
Cuando dos personas deciden vivir bajo el mismo techo, es habitual que surjan decepciones o se descubran facetas del otro que son agradables.
Se trata de un proceso natural, porque hay aspectos del otro que hasta el momento de la convivencia no habían tenido oportunidad de salir a la luz, pero conviene facilitar el ajuste de una persona con la otra, hablando sobre los puntos de conflicto, expresando lo que resulta molesto y buscando alternativas para solucionarlo.
Una vez más, al igual que ocurre en el terreno sexual, la “vitamina” por excelencia del amor es la comunicación.
- • Si la relación está “verde”, hay que afianzarla
Paradójicamente, a veces la inmadurez, puede hacer que una relación “se pudra”.
Es inevitable que surjan desavenencias cuando uno de los dos cree que puede o debe cambiarlo al otro para amoldarlo a sus propias preferencias y necesidades, o bien cuando una de las dos partes de la pareja no está dispuesta o preparada para aceptar las responsabilidades, claroscuros y retos que implica una relación estable.
Estos temas deben abordarse de forma explícita y directa, para conocer que quiere cada uno y hasta dónde está dispuesto a llegar.
- • La búsqueda del consenso
Cuando dos personas que se quieren no consiguen ponerse de acuerdo sobre lo que es más y menos importante para la relación,
hacia dónde se dirige y en qué deben centrarse primero, ello puede conducir al distanciamiento emocional y a que cada uno tome posiciones sin contar con el otro.
Una cosa es la independencia emocional de los miembros de la pareja, saludable para la relación, y otra diferente, la indiferencia respecto de lo que opina el otro.
Para evitar problemas, cuando las prioridades de ambos son diferentes, conviene dialogar y buscar posturas intermedias y consensuadas.
Reportajes Efe
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