¿Hablas de sexo con tus hijos?
Aquellos padres que no están dispuestos a que sus hijos formen parte de las tristemente célebres listas de embarazos no deseados o de víctimas de enfermedades de transmisión sexual, deben aprender a darle un nuevo enfoque a la enseñanza de la sexualidad en los adolescentes. Las claves son la comunicación y la confianza.
La mayoría de los adolescentes creen que están bien informados, se sienten inmunes a las amenazas y problemas y aparentan ser independientes. Muchos de ellos incluso exhiben sólidos argumentos sobre la sexualidad.
¿Pero quien les informa y de qué manera? ¿Cuál es la calidad de la información con que cuentan? Si los padres no hablan de estos temas con sus hijos, ¿Qué aprenderán los jóvenes por su cuenta a través de Internet o por medio de sus amigos?.
Según la prestigiosa pedagoga Nora Rodríguez, cuyos manuales sobre cómo entender y educar a los niños se han convertido en libros de referencia en muchos países, “todos los adolescentes consumen información sexual en grandes cantidades sin saber separar lo que les sirve y lo que no”.
“Viven en un mundo que los transforma en consumidores de primer orden mientras los usa como símbolo sexual de juventud. En medio de ello, se educan solos, utilizados permanentemente como objetos sexuales por una sociedad que exalta la potencia sexual y la juventud”, señala la autora del libro “¿Hablas de sexo con tu hijo?”.
Las primeras experiencias eróticas. Las prácticas sexuales más comunes. Los métodos anticonceptivos. Los estímulos y estimulantes para una mejor relación. El papel de las chicas y los chicos. La homosexualidad. La sexualidad de los padres… .
Reportajes Efe

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