Hacer el amor... ¡no rejuvenece!
Muchas veces la mercadotecnia divulga que hacer el amor continuamente es equivalente a una dosis de la pócima de juventud.
Esto es, que entre más vida sexual se tenga, más joven y radiante lucirá la persona.
Pero la realidad es que la sexualidad es solamente una de las necesidades del ser humano, igual que comer o dormir, y no porque alguien abuse de cualquiera de estas actividades, se verá con menos años y más feliz.
Hay autores, sin embargo, que coinciden en que el sexo, regular y vigoroso, puede lograr que alguien se vea hasta siete años más joven, y que hacer el amor con energía puede reducir el tejido graso y liberar endorfinas del cerebro, que son analgésicos naturales y reducen la angustia.
El sexo = pócima de juventud
El sexólogo Jorge Rubén González Treviño explica que hay muchas especulaciones por "supuestos" expertos en la materia, que han divulgado que el sexo es la pócima de la juventud.
"En cuanto a la actividad sexual no es algo que pueda recomendarse como correr o cualquier actividad física, en primer lugar, porque para hacerlo necesitamos de la anuencia del otro, de la pareja.
"Es motivante leer 'las especulaciones' (no científicas) que algunos autores, que se llaman científicos, hacen sobre estos temas", explica.
Pero esta información lo que hace es aumentar el morbo, destapar las inhibiciones y provocar que las parejas caigan en interminables noches de placer, bajo el supuesto de que después lucirán más jóvenes y saludables.
"Nosotros, los humanos, somos una totalidad que en determinado momento, y por la conjunción de múltiples factores, nos encontramos con la pareja y hacemos el amor, y encontramos armonía, satisfacción, y la conjugación de ese bienestar te lleva a la 'salud' ", explica.
"Pero creer en una súper salud son especulaciones que han llevado a muchos atletas a la muerte prematura, por salirse de sus límites físicos".
Satisfacción y armonía
Así es que el resultado de una buena actividad sexual es la satisfacción y la armonía, y nada más.
"Todo lo demás que se murmure son patrañas, que sólo por decirlas y usar ciertos conocimientos como que las endorfinas producen analgesia y placidez, lo cual es cierto, no significa que se vayan a producir en abundancia al tener más orgasmos, o que en abundancia sean mejores.
"Si se pudiera pasar de la dosis, es decir, que se tuvieran más orgasmos de los que se pueden lograr naturalmente, también produciría daño", explica el sexólogo.
Entonces no hay que esperar a ser sobrenatural, indica, porque los súper héroes sólo se dan en las caricaturas.
"Por eso los especialistas en el tema hacemos reuniones anuales, donde exponemos lo nuevo, lo más reciente, los descubrimientos y los compartimos con los colegas". "Podemos decir que en todo caso hay personas que por sus prejuicios y tabúes no superados se han estado reprimiendo de sus expresiones sexuales, no han alcanzado la armonía y necesitan de un apoyo psicosexual.
"El mejor sexo sólo da un buen sexo, que es la plenitud y la armonía. Pero los actos sexuales no son como el dinero, que pueda uno estarlos depositando para tener más beneficios".
Terra/Reforma

(Terra)



