El lápiz labial cumple 125 años
Sin embargo, el deseo de ser más bella viene de lejos; ya en Mesopotamia las mujeres se maquillaban con joyas semi-preciosas trituradas colocadas en torno a la boca y Cleopatra se aplicaba su pintura labial hecha con una base de hormigas y escarabajos carmín, que contenían un fuerte pigmento rojo.
Ese mismo color se convirtió a comienzos del siglo pasado en uno de los símbolos del movimiento feminista a favor de los derechos de la mujer, algo que, para muchas otras, fue todo lo contrario y supuso una condena a la búsqueda infinita de la belleza exterior.
Durante la Segunda Guerra Mundial la revista "Vogue" se preguntaba si era "patriótico" dedicar la atención a "la imagen" mientras la mayoría de los hombres luchaba en el frente de batalla, y la barra de labios volvió a estar en el punto de mira de los más puritanos.
Pasado el conflicto bélico, la respuesta no tardaría en llegar cuando el ministerio estadounidense de Economía determinó que las mujeres que trabajaran para la industria armamentística lucirían carmín para incrementar la productividad.
Uno de los más estrechos colaboradores de la barra labial ha sido desde siempre el cine y algunas de sus grandes estrellas como Marylin Monroe conquistaron la pantalla con la fuerza de sus labios.
Y si para gustos están los colores, el lápiz labial también ha sabido sacarse partido al máximo y se presenta en el mercado con toda su rica gama de tonalidades, que van desde el rojo -el más deseado- hasta el negro, pasando por tonos más pasteles o simplemente transparentes.
Koch, maquillador de Claudia Schiffer y Jodie Foster -entre otras famosas- e impulsor de esta inusual exposición, tiene previsto abrir el primer museo dedicado al pintalabios para seguir rindiendo tributo a uno de sus más valiosos utensilios de trabajo.
La exposición de las Galerías Lafayette permanecerá abierta al público hasta el 12 de abril.
Terra Perú - EFE

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