La tierra, un gran tesoro cosmético
Árbol de hojas perennes originario de Asia. El aceite que se extrae de este árbol posee una sutil fragancia y resulta ideal para hidratar y suavizar la piel.
El papayo es un árbol frutal originario de América Central que se cultiva en las regiones tropicales. Su fruto es la papaya y los curanderos indígenas los utilizaban para tratar las erupciones de urticaria y los problemas de la piel. También tiene
propiedades drenantes, descongestionante y revitalizantes.
La nuez de coco es el fruto del cocotero. De su pulpa blanca u dura se extrae el aceite de copra de gran utilidad en cosmetología pos sus
acciones tonificantes y protectoras.
Fruto de origen tropical, su pulpa se utiliza por sus propiedades
relajantes y suavizantes.
Árbol entre 6 y 8 metros que crece a una cierta altitud en el sudeste de México. Según la tradición maya, el polvo de la corteza servía para cicatrizar. Hoy la firma Clarins lo utiliza para elaborar tratamientos para el cuerpo que suavicen, relajan, reparen y protejan de los rayos solares.
Legumbre muy común en América Latina, principalmente en México y Guatemala. Es rica en componentes activos que curan las quemaduras y facilitan la cicatrización de las heridas y lesiones. También es utilizada en los tratamientos
hidratantes y suavizantes para las pieles secas gracias a sus propiedades emolientes, suavizantes e hidratantes.
La actual cosmética que tiene al mundo vegetal como fuente originaria nada tiene que ver con las antiguas pócimas que elaboraban las generaciones de siglos anteriores. La investigación en los laboratorios y los últimos avances de la ciencia ha permitido extraer todos los activos de las plantas para preparar cosméticos revolucionarios que actúan sobre la piel con verdadera eficacia.
Reportajes EFE
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