El orgullo mexicano del Cinco de Mayo
El Cinco de Mayo se conmemora el triunfo de los mexicanos en la batalla de Puebla en 1862 contra el ejército francés y por la fuerte presencia de mexicanos en EEUU se ha convertido en una celebración singular. Es una fecha en la que los inmigrantes se sienten más cerca de su patria y que aprovechan para reunirse con otros mexicanos para celebrar su cultura y gastronomía.
Pero es también un momento de mirar hacia atrás y evaluar lo que cuesta en Estados Unidos llegar a ese sueño americano de una vida próspera y con trabajo, algo que a casi todos les impulsó un día a cruzar la frontera como fuera, teniendo en cuenta las trabas para los inmigrantes indocumentados.
Este es el caso de Julián Carrasco, un mexicano natural de Michoacán que llegó hace siete años a Fort Worth (Texas). En su país trabajaba como contador de una empresa exportadora de artesanía, pero la empresa decidió recortar el personal y tuvo que rescindir de sus servicios.
- Dejar a la familia para emprender la aventura
"Sólo tenía dos caminos a seguir. O me quedaba en México a probar suerte, o me venía al norte a jugármela", recuerda Carrasco cuando tomó la decisión más dura en su vida: dejar a su esposa y su pequeña Micaela de dos años de edad para comenzar la aventura americana.
A su llegada probó de todo. De lunes a viernes trabajaba bajo el sol en un cultivo de hortalizas "cuando había cosecha". Por las noches ayudaba a un vecino en un taller mecánico de autos, pero lo hacía de forma eventual.
Reportaje EFE

(Getty Images)








