El neceser siempre al día
La primera fuente de contaminación son los dedos que se introducen en el bote y pueden depositar en él todo tipo de microbios. Una vez abierto el producto entra en contacto con el exterior y surge el riesgo de que se degraden. Las dos principales causa son la oxidación de alguno de sus componentes por contacto con el aire y el riesgo de una contaminación microbacteriana.
Sin embargo, los cosméticos están protegidos de las contaminaciones accidentales gracias a los conservantes que evitan su degradación. Su estabilidad está asegurada como mínimo durante 36 meses desde el momento de su fabricación y antes de abrirlo.
Muchos cosméticos, una vez abiertos y en contacto con el exterior y bajo ciertas condiciones, pueden degradarse o volverse nocivos debido, por ejemplo, a la contaminación microbiológica.
Desde hace tres años, las firmas cosméticas están obligadas a informar de la fecha de caducidad en el envase de todos los productos de higiene personal y de belleza. Además también se debe de indicar el tiempo mínimo, una vez abierto el envase, durante el cual se puede usar el producto sin sufrir ningún riesgo.
- ASÍ SE DEBEN DE CONSERVAR
La duración de los productos depende en gran medida de las condiciones en que se usen –es imprescindible la higiene absoluta- y, en menor medida, del lugar en que se guarden.
Todo bote, frasco o tarro debe ser cerrado después de cada uso. Si no se hace así, el agua que contiene se evapora y el producto se oxida. En todo momento, los productos cosméticos deben estar alejados de los puntos de luz o de calor.
Si se abre un producto y se decide utilizarlos un tiempos después, lo mejor es guardarlo bien cerrado en la parte de debajo de la nevera
Imprescindible resulta tirar la barra de labios cuando se ha tenido una herida o herpes, así como los lápices y máscara de pestañas cuando se ha padecido un orzuelo o conjuntivitis.
Reportajes EFE

(EFE)











