Al hablar con Adriana Spitzer, es muy fácil imaginársela de niña vistiendo a sus Barbies.
'Mi sueno fue siempre tener mi propia boutique de ropa,' dice Spitzer. Pero nunca se imagino que un día cenaría con diseñadores famosos como Manolo Blahnik o vestiría a celebridades para eventos como los Oscares.
Adriana llevaba una vida feliz en Colombia, era buena estudiante lo que le ganó una beca para estudiar en Estados Unidos y se vino al País de los sueños como estudiante de intercambio.