Rubio oscuro y muchos rulos
Así conocimos a Carrie Bradshaw. En la primera temporada de la serie llevaba
el cabello por los hombros, color miel y muy pero que muy ensortijado.
Liso
y sin frizz
En la segunda temporada apostó por el liso. Intercalaba sus distintivos
rulos con una larga cabellera lacia. En ese entonces y para mantener el look dejaba,
al descuido, su secador de pelo en el apartamento de Big.
Melena
alborotada
Este es quizá el look más distintivo de la líder de Sex and
the city. De hecho permaneció así dos temporadas. Rubio claro y
rulos cuidadosamente al descuido.
Adios
a los rulos
Para el final de la cuarta temporada Carrie sorprendió con su nuevo look.
Corto y los rulos más sueltos. Definitivamente el fin de una era.
Recogido
y chic
La cuarta temporada fue la de los peinados elaborados. Mientras se debatía
entre casarse o no con Aidan, Carrie apostaba por los moños y el cabello
recogido.
Nueva
temporada y nuevo look
Más corto y más oscuro. La creatividad de Carrie no tiene límite
y con carrera al medio o a un lado y con ayuda de ganchitos sabe como sacarle
partido a su cabello.