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Cabellos secos piden cuidados
extras, como hidratación intensiva. Fíjate
qué puedes hacer para mejorar tu look
Tener cabellos suaves, sedosos, brillantes y con
volumen en la medida correcta es un sueño
que pocas personas pueden celebrar. Ya hemos hablado
de los cabellos grasos ahora hablaremos de los
cabellos secos. Éstos son fáciles
de detectar al toque y a la mirada: ásperos,
frágiles y sin brillo, acumulan electricidad
estática (y se erizan fácilmente)
y son difíciles de desenredar.
Una de las causas es la herencia genética.
Quien tiene cabellos ondulados padece más
de este mal, pues los rulitos dificultan que la
grasitud del cuero cabelludo llegue a las puntas.
Portadores de algunas enfermedades, como
el hipotiroidismo, también les afecta más.
"Sin embargo, hay mucha gente con cabello
normal que puede terminar con el cuero cabelludo
resecado por el exceso de sol, cloro, sal
del mar, viento o secador", alerta la dermatóloga
Karla Saggioro, de São Paulo. Otro peligro
potencial es la alimentación no balanceada,
que puede provocar carencia nutricional como es
la comida rápida.
Como si no bastara, la mujer contemporánea
saca partido como nunca de los productos químicos
utilizados para fines estéticos, como tinturas
y permanentes, y pueden terminar con la estructura
capilar dañada a no ser que tomen los debidos
cuidados. ¡Pero no debes ponerte los pelos
de punta!
Existen muchos trucos que puedes sacar del paso
para vencer este contratiempo.
Prevención, el
mejor remedio
"La prevención comienza por el lavado,
evitando usar agua muy caliente, usando champúes
y cremas de enjuagues de calidad y enjuagándote
bien el pelo, para que no queden residuos que
hacen que las hebras se resequen más aún",
explica Saggioro.
Según ella, quien opte por alisarse, tinturas,
reflejos, en fin, cualquier cambio con relación
al color o textura, debe llevar a cabo estas intervenciones
con el mayor intervalo de tiempo posible y siempre
recurrir a algún tipo de hidratación
para que no existan pérdidas. "Además,
el secador no debe usarse muy caliente ni cercano
al cabello. Y hay que tener cuidado con la planchita,
que se ha convertido en una fiebre, para que el
pelo no termine florecido ni quebrado", advierte.
Hidratación
Cuando te vayas a hidratar, los profesionales
sugieren que debes usar máscaras encontradas
en el mercado o en una visita a la peluquería.
"Cuando se reseca, la capa más externa
del cabello, éste se eriza. El uso de cremas
hace que las escamas superficiales se acomoden,
mejorando la textura", explica.
¿Frecuencia de la hidratación?
De semanal a cada dos meses, dependiendo de la
necesidad individual. Lo ideal para quien tiene
los cabellos frágiles es que este recurso
se aplique cada 15 días. Otra sugerencia
es usar cremas para peinarse que dispensan enjuague
y silicona fluida, que funcionan bien para este
tipo de cabello.
Monica Martínez
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