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Simara
Martins tiene 22 años y 52 quilos distribuidos
por 1,73 cm, decidió darle un giro a su
vida rapándose el cabello. Se fue a donde
su peluquera y le ordenó que le rapase
el cabello al cero. ¡A partir de ahí,
su carrera despegó!
¿Cómo es
tu cabello?
Desde la infancia yo detestaba mi pelo enrizado.
En la adolescencia yo era muy traviesa, vivía
con rodilleras jugando al voley. Pero a partir
de los 13 años empecé a alisarme
el cabello, una técnica molesta, que tarda
horas para hacerse. Como yo no era vanidosa ni
coqueta, me faltaba paciencia para lucier un cabello
lacio. Finalmente decidí tener un cabello
por encima del hombro y decidí tirar la
basura la mitad de las fotografías del
período, porque me veía pésima
en los retratos.
¿Partiste del corte
mediano directamente al cero?
No. Cuando cumplí los 17 años, empecé
a cuidar más mi apariencia. Fue cuando
adopté un corte más pegado a la
cabeza, como Grace Jones. Hasta entonces yo era
medio gordita, pero a los 19 años me afiné
- adelgacé - naturalmente, tenía
1,73m y pesaba 47 quilos. En esta época
hice el examen de ingreso a la Facultad de Sicología
en la PUC de São Paulo. Pasé, pero
interrumpí la matrícula porque comenzaron
a surgir trabajos como modelo.
¿Cuándo
decidiste radicalizarte?
Con 20 años, yo tenía tanta química
en el cabello que hasta un amigo se dio cuenta.
Ni corta ni perezosa, resolví pasarme la
máquina a cero. Fue gracioso, porque la
peluquera - que le arreglaba el cabello a mi madre
hace años -- no quería cortármelo
de ninguna manera. "¿Estás
segura? ¿Y si después arrepientes?",
me decía. No tuve dudas. "Córtamelo"
- "cortámelo".
¿Cuál fue
la reacción de las personas?
A mí me encantó el resultado a primera
vista. Mi madre es muy moderna y también
le encantó. Pero fue un golpe para el resto
de la familia. Soy hija única y el corte
rapado fue un shock para mi padre. Con el tiempo,
todos se fueron acostumbrando. Pasé a atraer
la curiosidad de las personas. Una vez, en una
fiesta, un tipo se volvió loco con mi cabeza
y comenzó a decir que para él las
mujeres peladas eran lo máximo. Otra, una
viejita en la calle tuvo pena de mí, creyendo
que mi pelo se había caído, y me
enseñó un hechizo para que el cabello
volviera a crecer. Escuché la receta y
le agradecí, sin explicarle que yo estaba
así porque quería.
¿Bajo el punto
de vista profesional el cambio ha sido favorable?
Sí, pues pasaron a surgir más trabajos.
Yo tengo rasgos fuertes, que quedaron más
evidentes sin los cabellos. Enseguida que me lo
corté, conquisté el 2o. lugar en
el concurso Belleza Negra, que un amigo me había
anotado cuando vivía en la ciudad Bragança
Paulista, en el interior del estado de São
Paulo. El año pasado, estuve en el 3o.
lugar del Mujer Brasil 2000.
¿Cuál es
la reacción de los hombres?
La cabeza pelada llama la atención, no
hay qué hacerle. Aquí en Brasil
todavía hay un poco de prejuicio, pero
cuando viví un mes en Argentina vi que
era diferente. Hay muchas personas que creen que
realmente estoy enferma, pero hay mucha gente
que te pasa la mano por la cabeza o me besa el
cuero cabelludo. Hoy tengo un novio que ama mi
pelada. Él vivió años fuera
del país y trata esta costumbre como algo
muy bueno y normal.
¿Cuál es
tu consejo para quien quiere adoptar este look?
Es como vestir un personaje. Te tiene que gustar
ser el centro de atención, pues una se
convierte en el centro de todo. Se necesita estar
preparada para esto.
¿Hay que tener
algún cuidado especial?
En el verano es imprescindible usar un bloqueador
solar, pues el cuero cabelludo es sensible y puedes
pelar.

Fíjate en las estrellas que se han rapado
la cabeza en nombre de la profesión:
1. Carolina Dieckmann
Esta bella se rapó las melenas para dar
vida a Camila, personaje que tuvo cáncer
en la novela Laços de Familia, exhibida
este año por la Red Globo.
2. Glória Menezes
La actriz renunció a sus cabellos para
interpretar a Vivian Bearing, una profesora de
literatura que está en el hospital luchando
contra el cáncer, en Jornada de um Poema,
pieza de teatro de la norteamericana Margaret
Edson.
3. Sinéad O´Connor
La cantante irlandesa anda desaparecida de los
hits, pero en los años 90 su rostro delicado
era enfatizado por la falta de cabellos.
4. Sigourney Weaver
Para enfrentar al Allien 3, la actriz se rapó.
Durante esa época decía que estar
pelada era bárbaro, pues combinaba muy
bien con Armani (refiriéndose a las creaciones
del famoso costurero italiano).
5. Demi Moore
Para dar vida a la mujer que tiene la osadía
de entrar en un regimiento militar sólo
para hombres, en la película Cuestión
de Honor, la actriz norteamericana se quitó
las melenas.
Mónica Martínez
Luduvig
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