Aunque los mejores profesores para los niños son sus padres, unas clases de apoyo pueden ser decisivas para su sociabilidad y desarrollo neurológico.
Una vez que se han atendido las necesidades físicas del bebé hay que proceder a centrarse en las psíquicas y en las emocionales. La estimulación cerebral del niño es esencial para su desarrollo intelectual y no debe olvidarse que su cerebro es el doble de activo que el de un adulto.
Investigadores de la Federación Mundial de Neurología (FMN) calculan que la mitad del desarrollo cerebral humano tiene lugar durante los seis primeros meses de existencia, y que al final del primer año se ha completado el 70 por ciento de ese desarrollo.