Terra Model 2003

Belleza con causa
Por Nina Hofman

Al increíble ritmo de Aserejé de las conocidas Ketchup, las caderas de Romina Bustillo no pierden sino marcan el ritmo, un ritmo no sólo musical sino de la vida de una hispana luchadora.

Así es Romina, una joven a quien se le ilumina la cara al hablar de las oportunidades que existen en este país "un país con futuro si tienes una buena educación y el apoyo de tu familia".

De padres provenientes de las cálidas costas de Ceiba, Honduras, Romina, las más pequeña de 4 hermanas, creció una parte en Tegucigalpa, Honduras. Con apenas 10 años, sus padres se fueron en busca del sueño americano. Tras unos años en Nueva York, la familia Bustillo se asentó en Boston, epicentro del mundo universitario.

"La educación siempre ha sido esencial para que las minorías triunfen", comenta Romina. Con un bachelor en Comunicaciones, sus aspiraciones se centran en un futuro MBA.

Belleza con causa
Joven, con carácter y una mente lúcida, además de tremendamente bella, Romina hace de su vida una causa para ayudar a la comunidad latina, con ese fin ayuda como voluntaria en el Proyecto Hondureño en Chelsea, Boston, Massachussets. Además de trabajar a tiempo completo para el Departamento Laboral del Gobierno Federal en las oficinas de Equal Opportunity Employment.

"Me gusta ayudar a otros latinos para que alcancen las metas por las que vinieron a este país buscando el futuro que les denegó sus orígenes, dejando atrás familia y amigos".

Orgullosa de representar a la mujer latina en un renombrado desfile como es el Fashion Week of the Americas, para ella Terra Model es una ilusión, un sueño hecho realidad. "Siempre me ha gustado la moda, a la que veo como un arte por su vena creativa", dice Romina. "Es una oportunidad que espero aprovechar al máximo en todos los sentidos".

Al hablar sobre la belleza de la mujer latina, para ella es una amalgama de ascendencias diversas que define canturreando el estribillo de Julio Iglesias "tiene cosa de blanca, tiene cosa de negra, tiene cosa de india, bonita la mezcla que da esa tierra".

Las pasiones de Romina son tan diversas como su mezcla latina. Entre todos sus hobbies "lo que más me gusta es bailar, formo parte de un grupo, el Jamnastics de Cambridge, donde bailamos todo tipo de ritmo latino: salsa, merengue y sobre todo la rueda cubana".

Y aunque el día sólo tenga 24 horas, esta joven todavía tiene tiempo para el amor, "una mujer siempre debe tener tiempo para eso". "Mi novio lo conocí estudiando, él es americano de descendencia jamaiquina y hace tres años que compartimos ilusiones y momentos felices".

Al preguntarle sobre el futuro, sonríe, "es un mundo de oportunidades, sólo hay que saber buscarlas".