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 Entrevista con Miss Universo 2002

  Miss Universo 2002
Terra
La belleza latina es diferente

Por Nina Hofman

Joven, encantadora, llena de vida, energía y fuerza, puro fuego latino. La panameña Justine Pasek lo tiene todo, para algo es la mujer más bella del universo.

De madre panameña y padre polaco, esta joven de 22 años y la mayor de tres hermanos, está a punto de entregar la corona, dejando atrás un año repleto de nuevas experiencias. "Este ha sido un año de crecimiento y expansión personal" comenta Pasek.

Con una agenda muy apretada que tanto puede comenzar a las 8 de la mañana y durar hasta altas horas de la noche incluyendo fines de semana, finalmente encuentra un momento para charlar con Terra.

"Lo más difícil del reinado ha sido perder el anonimato, el poder pasear por las cálidas playas panameñas o por el centro de la ciudad sin que me reconozcan", dice la Pasek, una prueba que lleva con gran orgullo por ser la primera mujer panameña que se erige con un título tan prestigioso.

En un certamen como éste, detrás de la belleza física hay mucho más, "a una mujer le resultará difícil llevar la corona si no tiene integridad, compromiso y responsabilidad con una gran dosis de humildad para poder representar a las caridades que apoya", explica Pasek. Cualidades que sin duda alguna le faltaron a Miss Rusia, la candidata a quién se le arrebató el título de Miss Universo a tan sólo 4 meses de ser coronada.

Con beldades provenientes de todos los rincones del mundo ¿la belleza latina es diferente? "Sí, pero es más bien una diferencia cultural" razona Pasek, "por ejemplo, la belleza asiática viene apoyada por un carácter tímido y callado, mientras que la belleza latina es muy expresiva, es un estilo que muestra lo que siente".

En cuanto a la belleza interna, "la belleza externa se fundamenta en una belleza interna, por ello de todas las cualidades, la más importante es la humildad para no dejarse llevar por un físico que puede abrir puertas pero para mantenerlas abiertas hay que tener un corazón humilde", explica Pasek.

Momentos conmovedores
En sus viajes representando a la organización Miss Universo y a organizaciones caritativas con temas como la salud y el sida, además de presentaciones personales para promocionar compañías y eventos privados, un trajín que la ha llevado a más de 13 países, Pasek se acuerda de un momento único que le conmovió el corazón.

En Camboya, en una aldea en el medio de la nada iba a dar una charla para UNICEF cuando "más de 50 niños rodearon el bus en el que estaba sonriendo y cantando mi bienvenida, fue algo muy hermoso".

Momentos escalofriantes
Tampoco podía faltar en un año tan ajetreado una experiencia escalofriante. Al visitar las tropas estadounidenses asentadas en Kuwait y Arabia Saudita tuvo que vestirme con una especie de burka, bata negra que tapaba todo el cuerpo, desde el cuello hasta los tobillos.

"Sentí una congoja en el corazón al ver como las mujeres eran reprimidas de esa manera. Además, estaba con el temor constante de que alguien me mirara a la cara o que yo misma infringiera una ley que desconocía. Era un temor constante a hacer algo equivocado", añade.

A punto de pasar la corona, apenas un mes, en su país natal, Pasek dice que lo más importante para llevarla es "ser consciente de que representas a tu país y por ende debes estar muy en contacto con tus raíces y su cultura". "Mantenerte honesta contigo misma, tus valores y creencias, no tener miedo a ser diferente y sobre todo disfrutar lo que haces harán de cualquier miss la mejor Miss Universo", comenta con una gran sonrisa esta joven latina, la más bella del universo.