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En la Guardería

En la Guardería

Quieres que tu hijo(a) sea un niño(a) como cualquier otro y como tal, puede tener que asistir a una guardería, ya sea porque necesitas trabajar, o porque te interesa que interactúe socialmente con otros niños de su misma edad.

Independientemente de cuáles sean tus razones para que asista a una guardería infantil, puede ser que te inquiete que los problemas respiratorios de tu niño(a) se presenten durante las horas que está fuera de casa.

Tal vez te preocupe que el personal de la guardería no esté preparado para responder si tu niño empieza a presentar síntomas de tipo asmático; y si le tienen que dar un tratamiento durante el tiempo que pasa en la guardería, quizá te preguntes si lo saben administrar correctamente.

Debe ser difícil dejar a tu niño(a) al cuidado de otras personas sabiendo que padece problemas respiratorios, pero si sigues los tres pasos del siguiente plan, puedes estar tranquila, ya que habrás hecho todo lo necesario en anticipación para esta separación.


Paso 1: Educa al personal de la guardería.

Antes de que tu niño(a) empiece a asistir a la guardería, haz una cita con el personal para discutir los problemas y necesidades de salud de tu hijo(a).

Asegúrate que entiendan que tu niño(a) tiene problemas respiratorios y revisa con ellos los síntomas de tipo asmático que deben poder identificar, así como los factores desencadenantes que con más frecuencia los inician.

Repasa los tratamientos de tu hijo(a), tanto los medicamentos de alivio rápido, como los de control, y si tu niño(a) necesita que se le dé su tratamiento con el nebulizador cuando está en la guardería, debes enseñarles cómo usar el nebulizador de tu niño(a) en particular.


Paso 2: Entrégales una guía de procedimientos por escrito.

Puede ser que tu hijo(a) no sea el único niño con problemas médicos en la guardería y puede ser difícil para el personal recordar los detalles específicos del cuidado de tu niño(a) tal y como tú los sigues al pie de la letra.

Una solución sencilla para este dilema es que le des al personal, por escrito, una guía de procedimientos para el cuidado de tu niño(a).

El Plan de Acción de Pulmi para el tratamiento del Asma es una de las guías principales que deben tener, ¡asegúrate de llenarla! En ésta, puedes anotar la lista de medicamentos y el horario en que se le deben dar, también podrás marcar cuáles son los factores desencadenantes y cuáles son los síntomas que tu niño generalmente presenta.

Otro folleto que puede ser de utilidad es: Consejos para las Otras Personas que Atienden a tu Niño(a), ya que ofrece consejos específicos para el cuidado del niño con problemas respiratorios.


Paso 3: Propicia el compañerismo y la comunicación abierta con las personas que atienden a tu niño.

Necesitas poder confiar en el personal de la guardería en cuanto a la atención y cuidado adecuado de tu niño(a).

Una de las mejores formas de propiciar una buena relación, es hablar con ellos clara y abiertamente acerca de tus expectativas y de lo que piensas acerca del cuidado que tu niño está recibiendo.

A continuación te sugerimos otras cosas que sin falta debes comunicar:

  • Cualquier cambio en el estado de salud o en el tratamiento de tu niño.
    Tu deseo de que a tu niño(a) se le trate como a cualquier otro, lo más posible.
  • Cómo y dónde buscar ayuda de emergencia.
  • Alternativas para que tu niño(a) pueda convivir con sus compañeros de juego, si se le hace difícil participar en ciertas actividades debido a sus problemas respiratorios.
  • Cualquier plan para hacer cambios en el medio ambiente de la guardería, tales como renovaciones, alfombras nuevas o pintura.