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En tu Hogar

En tu Hogar

Muy pocas madres pueden estar disponibles para sus niños las 24 horas al día, 7 días a la semana, y lo más probable es que a pesar de lo dedicada que eres vas a necesitar, unas cuantas horas libres de vez en cuando.

De hecho, debes planearlo, porque si no te cuidas a ti misma, el cuidado de tu niño(a) se te hará más pesado.

Así que, tarde o temprano tendrás que pedirle a otra persona que te ayude a cuidar a tu niño(a), ya sea alguien que hayas contratado, un familiar o tal vez un amigo.

Sin embargo, puede ser que te preocupe que el asma o síntomas de tipo asmático de tu niño aparezcan cuando tú no estés y que la otra persona, ya sea el papá, tu mamá o la chica de al lado, no sepan cómo responder adecuadamente.

Si es necesario que se le dé un tratamiento, ¿cómo puedes estar segura que se le dé correctamente?

Sabemos que aunque necesites un descanso, puede ser difícil separarte de tu hijo(a) si padece problemas respiratorios, pero si sigues el plan de 3 pasos de esta página, te ayudará a aliviar el temor de que algo le pueda pasar si tú no estás.


Paso 1: Educa a las otras personas que participan en el cuidado de tu hijo(a).

No puedes esperar que los otros miembros de la familia conozcan automáticamente todos los detalles del cuidado de tu niño(a), aunque hayan estado presentes mientras le das sus tratamientos del asma o cuando te enfrentas a una emergencia.

Así que antes de dejar a tu hijo(a) al cuidado de otra persona por primera vez, tómate el tiempo de explicarle todos los aspectos de la salud del niño(a) y la atención que se le debe dar.

Describe los signos de alerta que debe poder identificar, así como los factores desencadenantes que usualmente los inician.

Repasa los tratamientos de tu hijo(a), tanto los de alivio rápido, como los medicamentos de control.

Si tu niño(a) necesita su tratamiento con el nebulizador cuando tú no estás, debes enseñarle a quien se quede a cargo, cómo usar su nebulizador en particular.


Paso 2: Entrégales una guía de procedimientos por escrito.

Puede ser difícil para las otras personas que atienden a tu hijo(a) recordar los detalles específicos de su cuidado, tal y como tú lo sigues al pie de la letra.

Una solución sencilla a este dilema es darles una guía por escrito acerca del cuidado de tu niño(a), a la cual puedan acudir mientras tú no estás.

El Plan de Acción Pulmi para el tratamiento del Asma es una de las guías principales que deben tener, ¡asegúrate de llenarla! En ésta, puedes anotar la lista de medicamentos y el horario en que se le deben dar, también podrás marcar cuáles son los factores desencadenantes y cuáles son los síntomas que tu niño generalmente presenta.

Otro folleto que puede ser de utilidad es: Consejos para las Otras Personas que Atienden a tu Niño(a), ya que ofrece consejos específicos para el cuidado del niño con problemas respiratorios.


Paso 3: Propicia la comunicación abierta con las otras personas que atienden a tu niño.

Necesitas poder confiar en otras personas para ayudarte a darle el cuidado adecuado a tu niño(a).

Una de las mejores formas de propiciar una relación de éxito, es hablar con ellas clara y abiertamente acerca de tus expectativas acerca de la atención que tu niño está recibiendo.

A continuación te sugerimos otras cosas que sin falta debes comunicar:

  • Cualquier cambio en el estado de salud o en el tratamiento de tu niño.
    Tu deseo de que a tu niño(a) se le trate como a cualquier otro, lo más posible.
  • Cómo y dónde buscar ayuda de emergencia.
  • Cómo el medio ambiente puede provocar el inicio de los síntomas de tipo asmático de tu niño(a).
  • Cómo contactarte si surge alguna pregunta o se presenta una emergencia.