Los nuevos caminos hacia la felicidad recorren la senda de una nueva perspectiva del dolor, la ilusión y la vida, una filosofía que aconseja disfrutar del presente, ser libre, compasivo y despegado de los sentimientos.
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Esfuerzo, autodisciplina, conocimiento de uno mismo y dominio de los sentimientos, estas son las nuevas sendas que llevan a la verdadera felicidad, frente a una sociedad que busca felicidades efímeras atadas a lo material y donde se teme al dolor. Al menos, así lo defiende en el libro "Cuando sea feliz", la experta en inteligencia emocional y liderazgo Mónica Esgueva.
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Habla de insatisfacción, frustración y sufrimiento, pero también de las bases de la felicidad verdadera, no la cimentada sobre lo material o los demás, "la que nada te puede arrebatar", apunta Esgueva, quien propugna "un camino sencillo aunque no fácil" para hallar la felicidad, "algo que sólo puede conseguir uno mismo".
"En las malas experiencias aprendí desde el amor en lugar de la ira", dice la escritora, y explica que "Cuando sea feliz" está basado en lo que ha ido aprendiendo en el camino.
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Las personas no encuentran las razones objetivas para el sufrimiento, la decepción o la desdicha; sin embargo, Esgueva recuerda que forman parte de la vida, como la ilusión o el amor.
Para esta experta, "el dolor es algo tan normal en la vida como la alegría", por eso hay que hacerlo parte de nosotros, no intentar esquivarlo, "como ocurre en sociedades occidentales", donde la idea de sufrimiento da miedo y la gente no concibe ni entiende su existencia.
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El título analiza filosofías y religiones orientales que aceptan el dolor en lugar de combatirlo. Para aclarar las ideas al lector en el libro se intercalan frases de filósofos, escritores o intelectuales, como Mahatma Gandhi y su definición de felicidad: "La felicidad es cuando lo que piensas, lo que dices y lo que haces está en armonía".
Para hallar el bienestar interior hay que manejar las emociones y pensamientos, que en general varían dependiendo de la cultura y la sociedad.
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Mientras en Occidente se opina que los sentimientos son involuntarios e inevitables, la cultura oriental cree que mediante el pensamiento se pueden controlar la emociones que teñirían negativamente un estado mental.
Las personas aprenden a reaccionar de manera inconsciente a través de la experiencia, sin embargo Esgueva propone tomar conciencia de las emociones para manejarlas y así no dejarse llevar por los sentimientos negativos.
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"Cuando sea feliz" aconseja que la ira, el odio y el rencor sean sustituidos por la comprensión y el perdón; también trabajar la mente y darle su lugar a los impulsos y emociones, sin reprimirlos "pero gestionándolos".
Lo ideal para esta escritora, es "el equilibrio entre razón y corazón, racionalidad y creatividad, ciencia y espiritualidad, yin y yang".
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Otro consejo destacado por Esgueva es disfrutar de los deseos y ambiciones como si fueran "pasatiempos", así evitamos el vacío y la decepción al conseguirlos. Y vivir el presente con "humor" y "paciencia" sin resquemores ni rencores hacia el pasado y sin agobios por el futuro.
El interés filosófico de sgueva por la felicidad comenzó con el estudio del pensamiento budista junto a los lamas, cuando comprendió "que todo lo que hacemos en la vida tiene como meta última ser feliz". Y esa felicidad no nos la da nadie, somos nosotros los únicos que podemos conseguirla.
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La clave de se feliz está en la fortaleza de tu mente.
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