¿Te imaginas que dentro de unos años existiera un medicamento en forma una pastilla o de gotitas inhalables capaces de salvar una relación de pareja en peligro de ruptura?
Quizá sea posible, de acuerdo a los trabajos del investigador estadounidense Larry Young, que estudia las bases química de una de las más intensas, complejas y a menudo contradictorias emociones humanas: el amor.