Exceso de base de maquillaje, colores equivocados, demasiado producto en las pestañas o un tinte de pelo erróneo son algunos de los desastres cosméticos que
hacen perder los nervios en momentos decisivos. No sufras, tienen solución.
La mayoría de las mujeres recurren a las bondades del maquillaje y de los cosméticos para lucir mejor cara o camuflar imperfecciones, pero, en ocasiones, el
estrés, las prisas de última hora o el desconocimiento de los productos, juegan malas pasadas que desembocan en accidentes cosméticos de fácil solución.
Trabajar un maquillaje requiere elegir un espacio con buena luz, un espejo adecuado, contar con nociones básicas de color, tiempo suficiente, paciencia y un
ambiente tranquilo para hacerlo de manera inmaculada.