En la década de los 90, la modelo Linda Evangelista dijo a la revista Vogue “nosotras no nos levantamos por menos de diez mil dólares al día”, se supo que un nuevo tipo de bellezas había nacido, las "top model", o supermodelos, ya no solo se limitaban a posar y ser hermosas, sino a tener poder, fama internacional, a ser voceras de organizaciones sociales y empresarias