Cada color tiene un significado
Foto: Jupiterimages
No sólo sirven para salir del apuro durante un apagón eléctrico, soplarlas sobre la tarta durante una fiesta de cumpleaños, demostrar devoción espiritual o religiosa, o celebrar una cena romántica. Su luz, aroma y color son capaces de trasmitir sensaciones insospechadas y cambiar el estado de ánimo.
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Intensifican los deseos y emociones, alivian el estrés, impregnan el alma de serenidad, invitan a la introspección, crean ambientes sugerentes o acogedores. Las velas no sólo sirven para dar luz natural, sino además para iluminar tus fantasías, romper la rutina, alumbrar los sueños o disipar las sombras de la nostalgia.
En el baño, el salón, el dormitorio o el jardín. En los rincones más especiales del hogar. En cualquier lugar o situación al que se desee dar un toque diferente y único. Las velas siempre difunden un hechizo blanco y dorado sobre lo que las rodea, y “queman” los límites de cotidianeidad y lo previsible.
Algunas personas consideran a esta básica y primordial fuente de iluminación consistente en una mecha insertada en una barra de cera, casi como seres vivos, debido a que la naturaleza sutil de su inquieta y vacilante llamita, posee una fuerza hipnótica y cautivadora, que no deja indiferente a quien la observa.
Si a esas velas se le incorporan además, diferentes aromas y colores, que inundan el ambiente de etéreos estímulos, que relajan o estimulan, entonces su efecto sobre los sentimientos y los pensamientos, puede alcanzar mayores dimensiones.
Se dice que las velas pueden influir sobre la salud física y el estado mental de diversas maneras, de acuerdo a la fragancia que liberan en el aire, al arder los aceites o sustancias aromáticas que se han incorporado a su barra combustible.
También los colores con que son elaboradas -a excepción del negro que nunca es recomendable para una vela debido a sus connotaciones negativas- pueden aportar un estímulo de vitalidad, equilibrio o serenidad, según se elija la tonalidad.
- Los colores que más “iluminan” el alma
Blanco. Confiere sensación de paz, protección, equilibrio y claridad mental. Simboliza la esperanza y la pureza. Enciéndela cuando quieras reflexionar sobre algún tema importante en tu vida o sentirte fortalecida para afrontar algún reto.
Dorado. Este color, que simboliza “el oro del espíritu”, emana sabiduría, entendimiento y vitalidad. Asimismo ayuda a disipar los miedos y la incertidumbre, por lo cual encender una vela dorada resulta un gran aliado para tomar decisiones cruciales.
Rojo. Tiene efectos muy estimulantes, despierta la pasión sexual y la calidez emocional, aunque también invita a actuar con decisión y coraje. Es el color más indicado para compartir momentos especiales en pareja.
Violeta. Ejerce un efecto calmante y equilibrado sobre quien contempla su sugerente luz. Algunos consideran a las velas de este color como potenciadotas de la creatividad y protectoras de la psique. Son apropiadas para eliminar la fatiga y el estrés.
- Las fragancias que te dan bienestar
Lavanda. Tiene la capacidad de sosegar la tensión nerviosa y la ansiedad. Es muy útil para dormir, relajarse y ahuyentar las ideas pesimistas o negativas.
Cítrico. La naranja o la mandarina, son fragancias refrescantes y alegres, que ayudan a tonificar los nervios, eliminar la tristeza y regular la presión sanguínea. Enciende una vela con estos aromas si estás decaída.
Sándalo. Contiene un especial olor a madera, que rebaja la tensión y da una agradable sensación de bienestar. Es ideal para los momentos en que se quiere “desconectar” del ritmo cotidiano.
Eucalipto. De efecto descongestionante, ayuda a la apertura de las vías respiratorias, y purificador del aire, lo que las velas aromatizadas con esta fragancia arbórea, son ideales para aclarar y limpiar los ambientes enrarecidos.
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