Infierno en California
24/10/2007 04:05 (GMT) SAN DIEGO - Enormes incendios fuera de control ardían a lo largo del sur de California, dejando al menos cinco muertos y más de 900,000 han debido ser evacuadas. Bomberos realizaban esfuerzos desesperados por detener el fuego que por cuarto día consecutivo arrasa sin control.
Al menos 16 incendios fuera de control se extendían desde el norte de Los Angeles hasta la frontera con México, unos 240 kilómetros al sur, quemando al menos 1.500 viviendas, desde humildes cabañas hasta lujosas villas, tapando el sol con el humo y cubriendo las calles con cenizas.
La mayoría de las casas destruidas estaban en la zona de San Diego, donde tres incendios ardían fuera de control y medio millón de personas recibió la orden de dejar el lugar, en la mayor evacuación de la historia de Estados Unidos desde que el huracán Katrina azotó la Costa del Golfo de México en el 2005.
Se informó de al menos cinco muertos, tres de ellos eran ancianos evacuados el área de San Diego, junto a más de tres decenas de heridos, entre ellos 18 bomberos.
El gobernador de California, Arnold Schwarzenegger, precisó que 68.000 casas están amenazadas en todo el estado y que hay 6.000 efectivos de bomberos combatiendo el fuego.
"Tres cosas que llegaron juntas: áreas muy secas, un clima muy caliente y mucho viento. Eso hace una mezcla perfecta para el incendio," sostuvo Schwarzenegger.
Un funcionario del estado dijo a Reuters que los incendios han causado daños calculados en varios miles de millones de dólares.
El presidente George W. Bush ya emitió una declaración de emergencia anteriormente el martes. Pero Schwarzenegger le dijo en una carta que "este desastre es de tal gravedad y magnitud que una respuesta efectiva está más allá de la capacidad del estado y el gobierno locales."
Funcionarios dijeron que pueden hacer poco para detener un incendio si alcanza la pequeña aldea de Smiley y que Running Springs también está en inminente peligro.
MEXICO AMENAZADO
En el estado de Baja California, en Tijuana -frente a San Diego- y en ciudades cercanas, los cuerpos de bomberos estaban alertas por los cambiantes vientos y la existencia de algunos incendios de baja intensidad, principalmente en Tecate.
Estas dos ciudades y Rosarito, sobre el Océano Pacífico, estaban cubiertas con una capa de ceniza y el aire era irrespirable, lo que obligó a cancelar clases y cerrar comercios. Las calles lucían vacías aunque el congestionado paso fronterizo Tijuana-San Diego continuaba abierto.
Bush planea visitar el jueves el área afectada para evaluar personalmente los daños y los esfuerzos de emergencia, informó la Casa Blanca.
Los incendios, avivados por el calor y fuertes vientos en Santa Ana, han arrasado en los últimos dos días con la región que había estado afectada por la sequía y que se extiende desde Santa Barbara hasta la frontera con México, a 370 kilómetros al sur.
Más de 120.000 hectáreas han sido consumidas, un área equivalente a casi el doble del tamaño de Chicago, superando la capacidad de los equipos de bomberos y servicios estatales de emergencia. Pero autoridades federales dicen que la respuesta de emergencia ha estado bien controlada.
HUMANOS, CABALLOS, MASCOTAS
El alcalde de San Diego, Jerry Sanders, advirtió a los residentes que "permanecieran en sus casas, y se alejaran de las autopistas" para que los bomberos y evacuados pudieran seguir avanzando mientras los vientos cambiaban de curso.
Nuevos incendios se registraron en la base Camp Pendleton de la Marina, una de las mayores de Estados Unidos y donde residen unas 60.000 personas, dijeron oficiales de la base.
Funcionarios de San Diego dijeron que las personas estaban cooperando y evacuando rápidamente, con mínimas pérdidas de vidas, mientras vienen recuerdos del gran incendio en el 2003 que dejó 15 muertos y 5.000 edificios destruidos.
Decenas de miles de personas en el condado de San Diego, incluyendo ancianos evacuados desde asilos, pasaron la noche en el estadio deportivo Qualcomm o en el recinto Del Mar Fairgrounds, al igual que miles de mascotas y caballos.
Schwarzenegger solicitó la ayuda de 1.500 tropas de la Guardia Nacional, incluyendo 200 de la frontera mexicana, para ayudar en el combate al fuego, las evacuaciones y el control de la población.
Estados vecinos, incluyendo Nevada y Arizona, socorrieron con equipos de emergencia y herramientas. Los incendios provocaron el cierre de importantes carreteras estatales, escuelas y negocios y enormes nubes de humo cubrían gran parte del sur del California, tapando el sol.
El comisionado estatal de seguros, Steve Poizner, dijo a Reuters que los incendios posiblemente han provocado cientos de millones de dólares en daños a viviendas y empresas.
"Este es un desastre terrible, va a ser uno de los peores de la historia," expresó.
(Reporte adicional de Dan Whitcomb y Jill Serjeant en Los Angeles y Marty Graham en San Diego)
Terra/Reuters



