Internacional
29/10/2007 20:54 (GMT)
Por Ross Colvin
BAGDAD (Reuters) - Un suicida con bomba conduciendo una bicicleta mató el lunes a 30 policías iraquíes que hacían sus ejercicios matutinos en su base al norte de Bagdad, dijo la policía, en uno de los ataques más mortíferos contra las fuerzas de seguridad en meses.
También el lunes, un ataque con bomba a un costado del camino en Bagdad hirió a un general estadounidense, el oficial de esa nacionalidad de mayor rango que resulta herido en Irak desde la invasión del 2003.
El ataque suicida con bicicleta tuvo como blanco los miembros de una fuerza de reacción rápida en una base en la inestable provincia de Diyala, informó el mayor general Ghanim al-Quraishi, jefe de la policía provincial.
Un comerciante cuyo negocio está cerca de la base dijo a Reuters que había visto a un hombre montado en bicicleta deslizarse a través de un hueco en la pared de concreto que rodea al complejo, y que segundos después escuchó una gran explosión que arrojó al aire una nube de polvo.
"Vi muchos cuerpos cubiertos de sangre. Algunos estaban muriendo, algunos tenían brazos y piernas arrancados," indicó el propietario del comercio, Ali Shahine.
Al menos 20 personas resultaron heridas en el ataque, incluyendo una mujer y un niño, dijo la policía. Funcionarios de un hospital dieron la misma cifra de víctimas.
Ningún grupo se adjudicó en lo inmediato la responsabilidad por el ataque de Baquba, pero éste porta los sellos de Al Qaeda, que a menudo usa suicidas con bombas en atentados contra las fuerzas de seguridad iraquíes, generando un efecto devastador.
La base está en la ciudad de Baquba, capital de la provincia de Diyala, una región de mezcla religiosa y étnica en donde operan Al Qaeda y otros grupos insurgentes sunitas, así como milicias chiítas.
También en Diyala, la policía encontró el lunes 20 cadáveres decapitados arrojados cerca de una comisaría de policía al oeste de Baquba. No había información inmediata sobre la identidad de las víctimas.
Las decapitaciones en Irak usualmente son obra de militantes de Al Qaeda.
Once líderes tribales sunitas y chiítas, miembros de un grupo anti Al Qaeda en Diyala, fueron secuestrados el domingo camino a casa después de reunirse con un representante del primer ministro en Bagdad.
El ministerio de Defensa dijo que ocho líderes fueron rescatados el lunes cuando soldados llevaron a cabo una redada en la casa donde se los mantenía cautivo.
Las fuerzas armadas estadounidenses culparon el lunes a un ex comandante del Ejército de Mehdi del clérigo chiíta Moqtada al-Sadr por el secuestro.
En otros episodios de violencia, un coche bomba en un área residencial en la ciudad de Siniya, en el norte iraquí, destruyó dos viviendas y provocó la muerte de ocho personas y heridas a otras 13, informó la policía.
En tanto, el brigadier general Jeffrey Dorko, comandante general de la División del Golfo Pérsico del Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Estados Unidos, fue herido junto a otro soldado cuando una bomba al costado del camino explotó detrás de su convoy, informó el Ejército de su país.
Sus heridas no eran de riesgo vital y fue evacuado de Irak.
CONTROL DE KERBALA
El Ejército de Estados Unidos entregó el lunes el control de la seguridad en la provincia de Kerbala, hogar de una de las ciudades más sagradas del Islam chiíta, a las autoridades locales.
Kerbala es la octava provincia de las 18 de Irak en que el control ha sido transferido a autoridades iraquíes.
Importantes funcionarios civiles y militares estadounidenses en Irak, el embajador Ryan Crocker y el general David Petraeus, dijeron que fue un momento significativo para la transición iraquí hacia la reunificación.
Kerbala, la capital provincial y centro de peregrinación y veneración chiíta ha estado en paz por mucho tiempo, pero las tensiones entre las facciones locales en la ciudad sagrada aumentaron luego que 52 personas murieran durante festividades en agosto.
Al Qaeda ha prometido intensificar los ataques contra las fuerzas de seguridad, así como contra líderes tribales e insurgentes sunitas que se aliaron con las fuerzas estadounidenses en Diyala, una de las provincias más peligrosas de Irak, para eliminar de raíz al grupo sunita.
En junio, las fuerzas estadounidenses e iraquíes lanzaron una importante ofensiva contra Al Qaeda en Diyala, recuperando el control de Baquba y forzando a muchos de los combatientes del grupo a huir en dirección norte, hacia las provincias de Salahuddin y Nínive, para reagruparse.
(Reporte adicional de Aseel Kami en Bagdad)
Terra/Reuters