Estados Unidos
02/11/2007 21:11 (GMT) DALLAS. - Doug Warner parece el estereotipo del republicano: sureño, blanco, masculino, sirvió en el Ejército, maneja una camioneta y le gusta cazar y pescar. También es abiertamente homosexual.
La orientación sexual de Warner no encaja cómodamente en un partido con una poderosa ala cristiana evangélica que considera a la homosexualidad un pecado y a los matrimonios entre personas del mismo sexo como una amenaza a la familia tradicional.
"Creo que la aproximación de los extremistas sociales elimina la capacidad del partido de crecer en el futuro," dijo Warner a Reuters por teléfono desde su casa en Charleston, Carolina del Sur.
Durante años, eliminar la "agenda homosexual" funcionó para los republicanos. En el 2004, el partido realizó referendos contra los matrimonios homosexuales en 11 elecciones estatales. Todos fueron aprobados por amplias mayorías y la táctica reforzó la participación entre conservadores religiosos, lo que ayudó al presidente George W. Bush a obtener la reelección.
Pero los tiempos pueden estar cambiando. El aspirante republicano líder para el 2008 es el ex alcalde de Nueva York Rudy Giuliani quien apoya los derechos homosexuales, entre ellos las "sociedades domésticas" y los derechos igualitarios ante la ley.
Los republicanos se avergonzaron este verano cuando uno de sus integrantes más abiertamente anti homosexual, el senador por Idaho Larry Craig, se declaró culpable de conducta lasciva en el baño de un aeropuerto, por supuestamente haber hecho una insinuación homosexual a un agente encubierto.
Terra/Reuters
