España-Chad-Francia-Sudán-niños-justicia Nota
04/11/2007 - 21:38 (GMT)
El presidente francés, Nicolás Sarkozy, y el jefe del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, agradecieron el domingo la "comprensión" y la "actitud positiva" del presidente chadiano Idriss Deby Itno en el caso de la ONG Arca de Noé.
"Quiero expresar mi agradecimiento al presidente del Chad porque está teniendo una actitud positiva que ha permitido la vuelta a casa de los primeros españoles y los primeros franceses después de unos días extremadamente complicados", dijo Zapatero en una breve comparecencia ante los medios en el aeropuerto de Torrejón, cerca de Madrid.
El jefe del gobierno español estaba acompañado por el presidente francés, quien a su vuelta del Chad hizo escala en Madrid para dejar a las cuatro azafatas españolas puestas en libertad el domingo por la justicia chadiana, tras diez días de detención.
"Quiero agradecer al presidente Deby por su comprensión y su ayuda", añadió por su parte Sarkozy, quien recordó que, desde el comienzo de la crisis, Madrid y París "trabajan hombro con hombro para encontrar una solución satisfactoria a este lamentable asunto".
Tanto Sarkozy como Zapatero destacaron su deseo de lograr que regresen "cuanto antes" los seis miembros del Arca de Zoe, que permanecen en Yamena junto a un piloto, un copiloto y tripulante de cabina español, así como otro piloto belga, que aún deben comparecer ante el juez en la investigación por el intento de sacar del país africano a 103 niños.
"El objetivo en el que trabajamos conjuntamente España y Francia es que todos los españoles y todos los franceses que aún permanecen en el Chad puedan volver a España y a Francia cuanto antes", dijo Zapatero.
"Espero que los que se han quedado podrán regresar pronto", afirmó a los medios la azafata Sara López, quien junto a sus compañeras Carolina Jean, Mercedes Calleja y Tatiana Suárez, agradeció los esfuerzos de Madrid y París para repatriarlas.
La joven mostró el deseo de todas de "estar con nuestras familias, estamos heladas, cansadas", tras diez días detenidas en Chad.
Las cuatro azafatas de la compañía española Girjet y los tres periodistas periodistas franceses (Marc Garmirian, de la agencia Capa; Jean-Daniel Guillou de la agencia Synchro X; y Marie-Agnès Peleran del canal France 3 Méditerranée) que regresaron el domingo en el avión del presidente francés habían sido puestos en libertad por la mañana por la justicia chadiana.
Sarkozy advirtió que "todo el mundo tiene que volver a casa. Cualquiera que sea su responsabilidad no es cosa nuestra juzgarla, pero debemos hacerlo respetando la soberanía del Chad y la independencia de la justicia chadiana", rechazando hacer más declaraciones para "no complicar las negociaciones que aún tendrán que llevar a cabo" Zapatero y él para solucionar completamente el caso.
El avión del presidente francés, Nicolas Sarkozy, había llegado el domingo poco antes de las 21h00 locales (20h00 GMT) al aeropuerto de Torrejón de Ardoz, donde fue recibido por Zapatero.
Sarkozy fue el primero en salir del avión para abrazarse con Zapatero, quien le esperaba al pie de la escalerilla de la aeronave, acompañado por el ministro de Asuntos Exteriores español, Miguel Ángel Moratinos, y el embajador francés en Madrid.
Tras el jefe del Estado francés salieron las cuatro azafatas españolas, quienes corrieron a abrazar a sus familiares.
Inmediatamente tras su comparecencia ante los medios y despedirse de las azafatas, el presidente Sarkozy embarcó de nuevo rumbo a París, donde se espera que llegue sobre las 23H40 locales (22H40 GMT) al aeropuerto militar de Villacoublay.
Terra/AFP