Internacional
06/11/2007 16:32 (GMT)
MADRID (Reuters) - Miles de melillenses recibieron el martes a los Reyes de España en la primera visita oficial de los monarcas a las ciudades autónomas del norte de Africa, que ha sido calificada por Marruecos como una provocación.
Al igual que ocurrió el lunes en Ceuta, una marea de residentes en Melilla con banderas de España vitorearon a los Reyes en su recorrido hasta el Palacio de la Asamblea, donde Juan Carlos de Borbón recibió el bastón de mando y la llave de la ciudad.
El Rey agradeció la "calurosa e inolvidable" acogida dispensada por los melillenses y resaltó la riqueza cultural e histórica de la ciudad, donde desde hace siglos conviven cristianos, judíos, hindúes y marroquíes.
"No podía dejar pasar más tiempo sin venir a Melilla para expresaros todo nuestro afecto y apoyo," dijo el monarca en un discurso, agradeciendo después "los sentimientos de lealtad a la Corona" de los melillenses.
El territorio norafricano vivió una jornada festiva en medio de una intensa presencia policial: los niños no fueron al colegio, los funcionarios tuvieron el día libre y algunas empresas privadas también optaron por cerrar sus puertas.
Después del discurso del Rey, las autoridades se desplazaron a un hotel cercano para almorzar, tras lo cual concluyó la visita, que fue la primera a Ceuta y Melilla desde que los monarcas accedieron al trono hace 32 años.
Rabat llamó a consultas a su embajador en Madrid en protesta por la visita real, que el primer ministro marroquí, Abas El Fasi, dijo que "hiere los sentimientos de todo el pueblo marroquí."
Las autoridades españolas han restado importancia al malestar de Marruecos, alegando que la visita se enmarca dentro de la normalidad institucional y que las relaciones con el país vecino, donde España ha realizado fuertes inversiones, son excelentes.
Terra/Reuters