Conferencia Annapolis
27/11/2007 13:14 (GMT) El presidente George W. Bush inaugura el martes una conferencia de paz israelí-palestina con mucho en juego, intentando lograr en sus últimos 14 meses en el cargo un objetivo que ha esquivado a los líderes estadounidenses durante décadas.
Annapolis, (Reuters).- Adoptando finalmente un enfoque resolutivo que despreció luego de que su predecesor, Bill Clinton, no logró un acuerdo en el ocaso de su presidencia, Bush alberga la ronda de diplomacia internacional sobre Oriente Medio más ambiciosa en siete años.
Las conversaciones apuntan a iniciar negociaciones para crear un Estado palestino. Pero nadie espera un rápido avance entre los dos bandos, encabezados por el primer ministro israelí, Ehud Olmert, y por el presidente palestino, Mahmoud Abbas.
En Gaza, controlado por los islámicos de Hamas, que se oponen a la reunión, decenas de miles de personas se unieron a una concentración anti-Annapolis cantando "Abbas es un traidor" y "Muerte a Israel, muerte a Estados Unidos."
Las fuerzas de seguridad en Ramallah, bastión de Abbas en Cisjordania, dispersaron a las multitudes luego de reyertas en una protesta en el lugar.
Ansiando rescatar un legado de política exterior que posiblemente estará dominado por la impopular guerra de Irak, Bush hablará ante la conferencia de un día en Annapolis, Maryland, a la que asistirán más de 40 estados, incluyendo Arabia Saudita, Siria y otras potencias árabes.
Como Estados Unidos, muchos participantes están impulsados por el deseo de contrarrestar la creciente influencia de Irán, nación no árabe, que se opone a la paz con el Estado judío.
Terra/Reuters

