Bolivia-Política
El gobierno de Bolivia denunció este miércoles una conspiración desde Estados Unidos para evitar un juicio por genocidio al ex mandatario conservador Gonzalo Sánchez de Lozada, refugiado en ese país tras su dimisión en 2003 en medio de disturbios que se saldaron con más de 60 muertos.
"Los prefectos (gobernadores) que viajaron a Washington deberán responder, cuando hicieron una escala en Miami, su contacto con el señor Manuel Rocha (ex embajador estadounidense en Bolivia en 2002) y el señor Carlos Sánchez Berzaín (ex ministro de Sánchez de Lozada), tendrán que decirle al país a cerca de los contactos recurrentes que sostuvieron", denunció el ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana.
El funcionario aseguró que no fue casual el encuentro con ambos políticos y con el ex canciller de Sánchez de Lozada, Jaime Aparicio, quien "manejó la agenda de encuentros" en Estados Unidos de cuatro gobernadores opositores, que denunciaron ante la OEA a Morales por supuestos actos inconstitucionales en la aprobación del proyecto oficialista de una nueva Carta Magna.
A su juicio "el señor Jaime Aparicio gestionó la visita de los prefectos con el ánimo persistente de empañar la democracia boliviana y de echar sombras a este proceso de cambio impulsado por el Gobierno del presidente Evo Morales" y con la clara intención de que "el juicio de responsabilidades contra Sánchez de Lozada no prospere".
En septiembre, el máximo tribunal de justicia de Bolivia autorizó al gobierno a iniciar los trámites de extradición y detención preventiva del ex presidente para juzgarlo en el país por delitos de genocidio y peculado, a casi cuatro años de un levantamiento popular que dejó al menos 60 civiles muertos y más de 500 heridos, reprimidos por orden del ex mandatario.
La medida involucra también al ex ministro de Gobierno (Interior), Carlos Sánchez Berzaín; y al de Hidrocarburos, Jorge Berindoague, también residentes en Estados Unidos.
Terra/AFP