Bolivia-Política-Constituyente Nota
Los gobernadores bolivianos opositores recibieron con desconfianza la propuesta del presidente Evo Morales de someter su mandato a un referendo revocatorio, en medio de un ambiente confuso sobre si el oficialismo persistirá en aprobar una Constitución que es repudiada por la oposición.
Las autoridades de los opositores departamentos de Santa Cruz, Beni, Tarija, Pando y Cochabamba, que acusan a Morales de "atropellar la democracia", aceptaron la propuesta pero pusieron reparos a las reglas de la consulta y a la supuesta intención del mandatario de utilizarla para superar la crisis política que ha generado focos de violencia en el país.
"Los prefectos se congratulan de esa posición que fue una iniciativa de estas autoridades, pero hay elementos que considerar", señaló a una radio local el secretario general de la prefectura de Santa Cruz (este), Carlos Dabdoub, en nombre del gobernador Rubén Costas, considerado uno de los líderes del movimiento, con quien, dijo, se comunicó telefónicamente.
Entre esos elementos a considerar señaló los porcentajes de la votación que revocarían o ratificarían un mandato, que a su juicio, deberían ser por mayoría simple.
En contraste, la intención de Morales es revalidar o superar los porcentajes con los cuales fueron elegidos en las urnas. En el caso de Morales, sería derrotado con 54% de votos contrarios, que equivalen a la votación que obtuvo en la elección presidencial de enero de 2006.
"O es una cortina de humo o es un proyecto honesto. Cuando se sepan cuáles son las reglas del juego, comienza el partido", puntualizó Dabdoub.
Morales planteó el miércoles a los nueve gobernadores del país que tanto él como ellos se sometan a un referendo revocatorio de sus mandatos para poner fin a la crisis en el país.
La propuesta fue formulada en momentos en que cinco regiones dominadas por gobernadores y organizaciones civiles de derecha ejecutan una 'resistencia civil' contra importantes medidas de su gobierno.
Manfred Reyes Villa, gobernador de la central Cochabamba y recalcitrante opositor a Morales, pidió en la propuesta "señales claras y de buena fe" para desarmar la tensión y "parar todo tipo de hostilidades, todo tipo de atropellos a los derechos ciudadanos".
En una comunicación telefónica con los medios desde Washington -adonde viajó con otros cuatro prefectos opositores para levantar una queja en la OEA y la ONU contra la gestión gubernamental de Morales- pidió sobre todo que "no se siga aprobando la nueva Constitución Política del Estado".
En la misma línea se pronunció el gobernador de Pando (norte), Leopoldo Fernández, quien dijo estar dispuesto a someterse al referendo pero en "un proyecto que no llegue con cosas amañadas", principalmente en los porcentajes de votación.
"Seguramente van a querer basarse en el 54% que logró en la elección para poner límites de aceptación. Debería ser al revés, si Morales no saca otra vez 54% es que está haciendo algo mal", matizó.
Para la oposición el referendo sería una alternativa a la Constituyente, que está por aprobar una Carta Magna que no ha sido consensuada y que es repudiada en seis departamentos.
Pero el Gobierno no se hizo eco de este pedido, y por el contrario confirmó este jueves que revocatoria y Constituyente son dos escenarios distintos y no vinculantes.
Al contrario, aseguró a través del portavoz presidencial, Alex Contreras, que el proceso concluirá el 14 de diciembre, "porque son dos cosas diferentes".
La labor de la Asamblea Constituyente, que tiene plazo fatal el 14 de diciembre para entregar el nuevo texto constitucional, está fuertemente cuestionada y la reanudación de sus sesiones en entredicho.
Terra/AFP