Colombia-Justicia-Espionaje
El ministro colombiano de Defensa, Juan Manuel Santos, no excluyó este lunes la posibilidad de que organismos de seguridad sean responsables de un espionaje telefónico al presidente Alvaro Uribe revelado el domingo y denunciado por el gobierno.
"No sabemos de dónde viene (la interceptación), no quiero garantizarle que no fue hecha por algún organismo del Estado, pero no creo que lo haya sido, me parecería insólito", declaró el ministro a radio Caracol.
Santos desestimó que las escuchas se hubieran originado en la Casa de Nariño (sede presidencial), como planteó el periodista Daniel Coronell al revelar el contenido de una grabación en que Uribe le reclama a un ex asesor suyo por supuestamente extorsionar a un presunto testaferro del narcotráfico.
"Eso será parte de la investigación, no se podría anticipar si es cierto o no, aunque dudo que lo sea. No creo que la Casa de Nariño esté interesada en autochuzarse (espiarse a sí misma)", señaló.
El domingo, tras conocerse la grabación, el gobierno le pidió a la Fiscalía investigar "quién y por qué ha grabado conversaciones telefónicas" de Uribe, un hecho que pone "en peligro la estabilidad y seguridad del Estado".
En el diálogo el mandatario le reclama airado a Luis Fernando Herrera -su ex asesor de imagen- por haberle exigido presuntamente a Raúl Grajales 15 millones de dólares para evitar su extradición a Estados Unidos por narcotráfico.
El diario El Tiempo reveló en abril la acusación de Grajales contra Herrera por extorsión, y este domingo Coronell difundió el contenido de la grabación, primero en la revista Semana y después en su noticiero de TV Noticias Uno.
Allí Uribe amenaza con golpear a Herrera y afirma: "Ojalá me graben esta llamada", por lo que Coronell plantea que la interceptación fue hecha para ensalzar al mandatario.
Coronell es un duro crítico de Uribe que regresó recientemente a Colombia tras exiliarse por amenazas de paramilitares de ultraderecha.
En junio Semana reveló la existencia de escuchas ilegales por parte de organismos de inteligencia contra periodistas y dirigentes de oposición, lo que cobró la cabeza del entonces director de la Policía, general Jorge Castro.
Terra/AFP