América Latina
El presidente de Colombia, Alvaro Uribe, insistió el martes en su propuesta a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) de crear una "zona de encuentro rural despoblada" para negociar un canje de secuestrados por rebeldes en prisión.
Se trataría de "una zona de encuentro donde no haya policías ni ejércitos, donde las personas que lleguen allí para el diálogo humanitario lleguen desarmadas y con observadores internacionales", dijo Uribe a periodistas tras una reunión de media hora con la flamante presidenta de Argentina, Cristina Fernández.
"Mientras hemos hecho todos nuestros esfuerzos, la respuesta que hemos tenido de las FARC es el asesinato de varios de los secuestrados", subrayó Uribe.
"Si bien hay que preocuparse por la liberación de los secuestrados, también hay que preocuparse por la ciudadanía", añadió el mandatario, quien aseguró que en los últimos diez años las FARC no han devuelto 750 secuestrados. "Como dicen sus familias... por lo menos que sepamos si los mataron, donde están enterrados, pero que nos quiten la incertidumbre que agrava el dolor", dijo Uribe.
La situación de los rehenes fue abordada durante la reunión con Fernández, quien según relató Uribe "tiene toda la preocupación comprensible, tiene todo el dolor que producen las imágenes de Ingrid Betancourt", en cautiverio desde 2002 y que apareció demacrada en un reciente video.
Tras el encuentro con Uribe, Fernández recibió a la senadora colombiana opositora Piedad Córdoba --cuya mediación ante las FARC fue cancelada por Uribe-- y a Yolanda Pulecio, madre de Betancourt.
Ambas señalaron la necesidad de que el presidente venezolano Hugo Chávez retome las negociaciones con las FARC.
"La presencia del presidente Chávez en esta medición sigue siendo absolutamente importante. Chávez es en quien las FARC tienen confianza y es un garantía de que pueda darse un desenlace positivo", dijo Córdoba.
Uribe quitó el aval que en agosto le había dado a Chávez para intermediar con las FARC el canje de medio centenar de rehenes por cientos de guerrilleros presos, alegando que el mandatario venezolano desoyó su recomendación de no comunicarse directamente con mandos castrenses colombianos.
Pulecio fue aún más terminante: "Ya sabemos cómo es el presidente Uribe, yo francamente espero muy poco de él, espero más de las FARC en este momento".
Pulecio indicó que Fernández ofreció su ayuda y prometió una mediación de Argentina, pero aún no se decide cómo intervendrá el país en el conflicto.
"Ella está dispuesta a ayudarnos en todo lo que pueda", dijo la madre de Betancourt.
El presidente de Francia Nicolás Sarkozy --que pidió públicamente al líder de las FARC Manuel Marulanda la liberación de la dirigente franco-colombiana-- había enviado el viernes una carta al saliente presidente argentino Néstor Kirchner solicitando su apoyo al pedido de liberación.
La situación de los rehenes fue un tema de la asunción de Fernández.
El ministro colombiano de Defensa, Juan Manuel Santos, afirmó el lunes que "se agotó el margen de maniobra" oficial para la propuesta a las FARC sobre la creación de una "zona de encuentro".
"Ojalá en esta ocasión (los rebeldes) digan que sí porque el gobierno ya agotó el margen de maniobra y por eso necesitamos una respuesta positiva de las FARC", dijo el ministro.
Terra/AP