Tras condena por corrupción
El ex presidente peruano Alberto Fujimori enfrenta este miércoles la segunda jornada de un megajuicio por violación a los derechos humanos durante su gobierno, un día después de haber sido condenado en primera instancia a seis años de prisión firme por un caso de corrupción.
Se prevé que el ex mandatario, de 69 años, sea interrogado este miércoles en el proceso que se le sigue por las matanzas de Barrios Altos y la Universidad de La Cantuta, ocurridas en Lima entre 1991 y 1992 con saldo de 25 asesinados y por dos casos de secuestro de opositores durante su mandato (1990-2000).
Fujimori recibió el martes un duro golpe: en el primero de los siete procesos en su contra recibió una condena de seis años de prisión firme y es obligado a pagar una indemnización equivalente a 135.000 dólares por un allanamiento irregular que ordenó el 7 de noviembre de 2000 en la residencia de la esposa de su asesor de inteligencia, Vladimiro Montesinos.
Aunque el ex mandatario había reconocido su responsabilidad como instigador de este hecho, su defensa esperaba que no recibiera más de cuatro años de prisión, lo que hubiera hecho su condena excarcelable.
"Presento recurso de apelación parcial respecto de la pena y la reparación civil", dijo Fujimori al juez Guillermo Urbina apenas escuchó la sentencia, mientras que sus huestes políticas, dirigidas por su hija Keiko, protestaron por lo que consideran una persecución judicial.
"Esto no se va a quedar así. Se va a apelar. Antes era una persecución política, ahora es una persecución judicial. ¿Qué podemos esperar de los próximos casos?", se preguntó la parlamentaria Keiko Fujimori.
"La pena que esperábamos era la que corresponde a un instigador, es decir una menor a la impuesta", reconoció César Nakazaki, abogado defensor del ex presidente.
Terra/AFP
